Según un informe de impacto ambiental realizado por la Diputación Foral de Gipuzkoa a petición municipal, el macroproyecto eólico que Premier Group pretende construir en Amasamendi afectaría "notablemente" a aves protegidas como el águila real, el buitre leonado y el milano real. Ante esta situación, el consistorio ha suspendido temporalmente sus relaciones con la empresa hasta que se demuestre la viabilidad ambiental del proyecto.
La alcaldesa, Beatriz Unzue, y el teniente de alcalde, Xabat Laborde, informaron que la empresa prevé presentar el proyecto definitivo en el Gobierno Vasco en julio, abriendo un plazo de un mes para presentar alegaciones. El ayuntamiento solicitará una prórroga del plazo, dado que coincide con el periodo vacacional, y presentará alegaciones ambientales y urbanísticas si lo considera necesario tras analizar la documentación.
Los detalles más recientes sobre el asunto se comunicaron a los medios y agentes locales el pasado 28 de mayo. El consistorio ha subrayado la prioridad de cuidar el entorno natural y su ecosistema, considerando que un daño significativo a especies protegidas es una "línea roja innegociable".
Será el Gobierno Vasco quien otorgue la autorización final del proyecto. En caso de que el Gobierno Vasco emita una declaración de impacto ambiental positiva, el ayuntamiento ha anunciado la organización de una consulta popular para que los ciudadanos decidan directamente si ceden o no esos terrenos a la empresa. Según el consistorio, la empresa desea acordar el proyecto con el ayuntamiento, y debería aceptar la decisión municipal.
La alcaldesa Beatriz Unzue recordó que el gobierno municipal recibió la primera información sobre el proyecto en febrero de 2025 y que las conversaciones con Premier Group comenzaron en mayo de ese mismo año. Argumentó que se han establecido "condiciones estrictas" para defender los "intereses del pueblo", lo que ha llevado a modificar la ubicación de los aerogeneradores, pasando de estar a 300 metros de los caseríos a 500 metros, y situándolos en terrenos comunales.
Otras condiciones impuestas a la empresa para la cesión de terrenos comunales incluyen obtener el apoyo mayoritario de los ciudadanos de Amasa-Villabona, que el 20% de la propiedad de la central eólica sea pública y que el suministro energético sea más económico para los ciudadanos y las actividades locales.
El ayuntamiento expuso su visión sobre la cuestión energética: "La voluntad popular y la protección del medio ambiente son prioritarias", a pesar de reconocer la necesidad de expandir las fuentes de energía renovable. Sin embargo, añadió que esta transición "no puede hacerse a cualquier precio" y que la protección del medio ambiente y los ecosistemas es una "condición indispensable".




