La bodega en ruinas de Elciego revive para ser el mayor centro experiencial del vino de Europa

Una fundación invertirá 12 millones de euros para crear un polo turístico y cultural en Rioja Alavesa.

Imagen genérica: Ruinas de una antigua bodega de vino en Elciego, cubierta de vegetación.
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Imagen genérica: Ruinas de una antigua bodega de vino en Elciego, cubierta de vegetación.

La Fundación Vital ha iniciado la transformación de las ruinas de las antiguas Bodegas Antion en Elciego en el mayor centro experiencial del vino de Europa, con una inversión de 12 millones de euros.

La Fundación Vital ha iniciado la cuenta atrás para dar una nueva vida a las ruinas de las Bodegas Antion en la localidad alavesa de Elciego. Con una inversión de 12 millones de euros, la entidad transformará un esqueleto de hormigón de 11.000 metros cuadrados, abandonado sin ser estrenado cuando llegó la crisis de 2008, en el que aspira a ser el mayor centro experiencial del vino de Europa. El proyecto, que cuenta con el respaldo unánime de las instituciones y las bodegas, busca ser un revulsivo para el turismo en Rioja Alavesa y poner en valor la calidad de sus vinos.
La idea nace de la necesidad de impulsar un sector que se enfrenta a un complejo escenario mundial y de dar visibilidad a las 205 bodegas y empresas vitivinícolas del territorio. La búsqueda de un emplazamiento llevó a la Fundación hasta un las antiguas Bodegas Antion, un complejo que nunca llegó a operar y que se había convertido en un foco de vandalismo, ocupaciones e inseguridad. Su estado es desolador, tiene cinco metros de agua en algunas zonas y el interior está completamente destrozado.
La transformación que se ha diseñado busca convertirlo en un "un destino en sí mismo" y no un museo tradicional. La filosofía es "divertir, entretener e instruir", ofreciendo actividades para todas las edades, desde los 3 hasta los 90 años. El objetivo es que el visitante aprenda sobre la cultura del vino de una forma lúdica e interactiva y ser escaparate y no competencia para las bodegas.

"No vamos a hacer competencia a nadie, no va a ser una bodega"

un portavoz
El corazón del proyecto será un edificio circular de 6.000 metros cuadrados y cuatro plantas. El recorrido expositivo llevará al visitante desde la superficie hasta las raíces, las plantas subterráneas, emulando el ciclo de la vid. Incluirá un espacio de vídeo inmersivo, salas de catas interpretativas y experiencias interactivas, como un pisado de uva virtual cuyos sonidos y sensaciones imitan la realidad, y con la posibilidad de degustar el mosto al finalizar.
Uno de los pilares del centro es su función como escaparate para todas las bodegas de Rioja Alabesa. Dispondrá de un 'showroom' donde cada una de las 205 bodegas tendrá su propio espacio para mostrar sus vinos y su historia. Además, una tienda permitirá comprar cualquier vino de la comarca y gestionará el envío a cualquier parte del mundo, funcionando como un centro logístico y de venta para todos los productores.
El complejo contará también con un wine bar diseñado para que "abrir una botella de vino sea toda una experiencia", en un ambiente "exclusivo" que se asemeja a una "cripta". A esto se sumarán una terraza exterior, espacios para eventos y la posible creación de un restaurante con aspiraciones a una estrella Michelin verde, basado en el producto de kilómetro 0.
Actualmente, los trabajos se centran en el desescombro y limpieza de las instalaciones. La obra de construcción comenzará después del verano de 2026 y se prevé que finalice a finales de 2027. El objetivo es inaugurar el centro para la Semana Santa de 2028. El proyecto contempla la creación de un equipo inicial de 17 personas, aunque uno de los retos es la falta de personal cualificado en la zona, un problema que el propio centro espera ayudar a mitigar. "Mucha gente joven se empieza ir a Logroño, por precio y porque hay pocas cosas en Rioja Alavesa", lamenta Urresti.
En paralelo, se está estudiando el futuro del hotel anexo, que nunca llegó a funcionar. La idea es ampliarlo de 12 a 24 habitaciones para hacerlo atractivo a una cadena hotelera de prestigio que lo gestione. Con este proyecto, que ya mantiene conversaciones con los museos del vino de Burdeos y Oporto, Rioja Alavesa se dota de un centro de referencia con el que ya cuentan otras grandes denominaciones de origen.