El coleccionismo es una ventana al mundo que permite explorar nuevas culturas y épocas a través de objetos, conectando con el pasado y los recuerdos. Esto es precisamente lo que hace especial a la feria del coleccionismo de Mungia, la más importante de Euskadi. Durante más de dos décadas, este evento ha puesto en valor el arte de conservar y coleccionar como una forma de cultura. Ayer se inauguró su XXII edición con más de una veintena de exposiciones y centenares de participantes en la zona escolar de Legarda y el polideportivo José Antonio Agirre.
“"Coleccionar objetos con un nexo en común es una forma de preservar la cultura."
Organizado por la Asociación Bitxikiak, en colaboración con el Ayuntamiento de Mungia, el evento brindará hoy por la mañana una nueva oportunidad para disfrutar de la pasión por preservar y reunir piezas y objetos de todo tipo. Antonio López, uno de los responsables de Bitxikiak, destaca que los grandes coleccionistas que hoy exhiben sus colecciones en majestuosos escenarios, como los museos, se iniciaron en este mundo desde abajo, a través del coleccionismo popular.
En los últimos años, la feria de Mungia ha demostrado que el coleccionismo no entiende de edades, con participantes que van desde los 4 hasta los 93 años. Aunque tradicionalmente asociada a un público adulto, la Asociación Bitxikiak ha apostado por dar visibilidad a los jóvenes coleccionistas, quienes en esta ocasión han presentado colecciones de muñecos, dioramas de Lego o de caramelos Pez.
Un ejemplo de ello es la exposición de Nuria Argaiz, de 7 años y vecina de Calahorra, una de las benjaminas de la feria. Su colección de dispensadores de caramelos Pez causó sensación por su colorido y variedad. Nuria, quien empezó a coleccionarlos hace tres años, cuenta con más de 200 piezas. Su madre, Sandra Arnedo, también coleccionista desde hace una década y propietaria de una colección de 500 patos de goma, le transmitió esta afición. Nuria guarda con esmero su colección en cajas de plástico y recuerda que el primero que coleccionó fue el de Ana, de Frozen.
Otra de las exposiciones más llamativas es la de Endika Pérez y su padre José Manuel, vecinos de Bilbao y amantes del modelismo. En esta familia, la pasión por las maquetas ha pasado de padre a hijo, y ahora disfrutan juntos confeccionando vehículos bajo su propia marca: EJ Dioramas. Endika subraya que les gusta llevar la realidad al modelismo. En esta ocasión, han deleitado al público con una exposición de coches relacionados con la saga cinematográfica Fast&Furious. Endika, un auténtico fan del automovilismo, afirma haber reproducido los coches desde la primera hasta la décima película. Su colección de 101 coches en miniatura tiene como joya de la corona el Nissan Skyline R34 que conduce Brian O’Conner en la saga. Esta pasión la vio desde niño en casa, a través de maquetas de barcos y trenes. Además, cada Navidad padre e hijo confeccionaban los belenes, y hace un par de ediciones causaron sensación con su maqueta de la tragedia del Titanic.
La feria de Bitxikiak también dedica un espacio relevante a ilustres coleccionistas como Baltasar Zapatero, de 94 años, quien lleva quince ediciones participando ininterrumpidamente en el evento de Mungia, y que este año ha vuelto a presentar su espléndida colección de vehículos a escala.
La cita de Mungia es una fecha marcada en rojo para los amantes del coleccionismo, que acuden a la feria desde diversos rincones del norte del Estado, como Galicia, Asturias, La Rioja o Catalunya. Desde Asturias, por ejemplo, ha llegado este año una exposición histórica sobre carteles de cine de Marisol, la niña prodigio de los años sesenta.
La feria estará abierta hoy, 12 de abril, de 10:00 a 14:30 horas. Por la mañana se ofrecerá una espectacular concentración de coches clásicos que desfilarán por la pista de atletismo de Legarda.




