La renovada depuradora de Bakio atenderá a una población que se cuadruplica en verano

La inversión de 7 millones de euros moderniza la planta para tratar las aguas residuales de hasta 15.900 habitantes.

Vista exterior de una planta de tratamiento de aguas residuales moderna con paneles solares en el tejado, ubicada cerca de la costa con colinas verdes al fondo.
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Vista exterior de una planta de tratamiento de aguas residuales moderna con paneles solares en el tejado, ubicada cerca de la costa con colinas verdes al fondo.

La depuradora de Bakio ha sido renovada para atender a una población que se cuadriplica en verano, gracias a una inversión de 7 millones de euros del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia.

El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia ha finalizado el proyecto de ampliación y mejora de la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Bakio, operativa desde 1993. La actuación, que ha supuesto una inversión cercana a los 7 millones de euros, ha tenido como objetivo principal aumentar la capacidad de tratamiento de la planta para gestionar las aguas residuales de una población que se multiplica por cuatro en los meses estivales. De hecho, en junio, julio y agosto, la localidad turística alcanza los 12.000 habitantes, frente a los 2.816 censados.
Los trabajos, iniciados a principios de 2023, presentaron la dificultad añadida de mantener la instalación operativa en todo momento y garantizar los parámetros de calidad del agua depurada, considerando además la fuerte estacionalidad del caudal de entrada. La planta está dimensionada para tratar las aguas residuales urbanas e industriales de 5.400 habitantes, pudiendo alcanzar hasta 15.960 en caso de necesidad, según han detallado desde la entidad consorciada.
Kepa Odriozola, presidente del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, junto a Arantxa Sánchez, directora técnica, y Amets Jauregizar, alcaldesa de Bakio, han conocido de primera mano el final de las obras. Estas han durado cerca de tres años y han incrementado la capacidad efectiva de tratamiento de la depuradora –líneas de agua y fangos–, especialmente en el periodo estival, además de renovar las instalaciones y dotarlas de un sistema de control moderno.
Tras las obras, la planta puede depurar un caudal medio de 95 metros cúbicos por hora, absorbiendo puntas de 190 metros cúbicos por hora y garantizando la calidad del agua de salida exigida por la normativa. En caso de necesidad, es capaz de realizar un pretratamiento para un caudal de 300 metros cúbicos, reforzando la protección del entorno ante episodios de lluvias intensas.
Por otra parte, se ha remodelado completamente el tratamiento biológico, se han instalado dos nuevos decantadores circulares que duplican la capacidad de los anteriores, un nuevo pretratamiento y un sistema de ventilación y desodorización, ya que todos los procesos, salvo la decantación, quedan cubiertos.
También se ha intervenido en el aspecto general de la planta. Los materiales exteriores se han elegido buscando su integración en el entorno y su durabilidad ante el ambiente salino cercano a la costa. La sostenibilidad se garantiza mediante una mayor eficiencia en el proceso de depuración biológica y la instalación de 58 placas fotovoltaicas en las cubiertas de los tres edificios.
La EDAR de Bakio cuenta ahora con un sistema de control moderno que permite su supervisión y control tanto desde la propia planta como en remoto.

"Siempre guiados por criterios técnicos, analizamos la situación concreta de los municipios consorciados para que dispongan de instalaciones –tanto de abastecimiento como saneamiento– robustas, resilientes y comprometidas con la protección del medio ambiente."

Kepa Odriozola · Presidente del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia