Aunque el fuego, originado por un rayo el pasado viernes, se encontraba bajo control, la sequedad del terreno y las condiciones meteorológicas han provocado que las llamas se propaguen hacia otros pinares durante la madrugada.
La Diputación Foral de Álava y los servicios de emergencia han reforzado el operativo. Actualmente, cerca de 50 personas trabajan sobre el terreno, incluyendo bomberos de Agurain, Iruña Oka, Espejo y Kanpezu, además de brigadas forestales y refuerzos de otros territorios.
Las labores de contención incluyen el uso de maquinaria pesada y herramientas manuales. Debido a la orografía escarpada, los medios aéreos son esenciales; operan helicópteros de Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra, junto a unidades de La Rioja y dos hidroaviones.




