Trabajadoras de conserveras inician paros y protestas

Las empleadas de las conserveras de Busturialdea y Lea Artibai denuncian el bloqueo del convenio laboral y exigen la reducción de la brecha salarial.

Imagen genérica de una escena de negociación laboral, con manos estrechándose sobre una mesa.
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Imagen genérica de una escena de negociación laboral, con manos estrechándose sobre una mesa.

Las trabajadoras de las conserveras de Busturialdea y Lea Artibai, con el apoyo de varios sindicatos, han comenzado paros y protestas para exigir la renovación de su convenio laboral y la reducción de la significativa brecha salarial.

Las empleadas de las conserveras de la región, en su mayoría mujeres, han iniciado movilizaciones para denunciar el estancamiento en la negociación de su convenio colectivo. Los sindicatos han señalado que, tras catorce reuniones de la mesa negociadora, la patronal no ha mostrado una voluntad real para satisfacer las demandas de la parte social.
Según las organizaciones sindicales, no se han presentado nuevas propuestas para mejorar las condiciones laborales y desbloquear la renovación del convenio. Han enfatizado que las negociaciones no pueden ignorar la realidad estructural de una actividad altamente feminizada, caracterizada por la precariedad y una notable brecha de género.

"Estamos ante un sector en el que durante años se han consolidado salarios bajos, escaso reconocimiento profesional y una infravaloración histórica que hay que corregir."

un portavoz sindical
Un estudio reciente realizado por el sindicato ELA ha revelado una brecha salarial de hasta 1.000 euros anuales entre las mujeres y sus compañeros masculinos que realizan tareas muy similares. Esta diferencia se atribuye a la falta de reconocimiento del trabajo desempeñado por el colectivo femenino, lo que se traduce en una distribución desigual de las ocupaciones, donde ellas ocupan principalmente puestos de baja cualificación, respondiendo a roles de género y no a capacidades.
El informe también destaca que los salarios de las mujeres están muy por debajo de la media industrial de Bizkaia y, en muchos casos, muy cerca del salario mínimo interprofesional. Esta situación las coloca en una posición de vulnerabilidad económica con un alto riesgo de pobreza laboral. Las trabajadoras realizan principalmente tareas manuales de procesamiento, limpieza y envasado del producto, en condiciones de altas temperaturas y humedad, y con movimientos repetitivos constantes que causan enfermedades profesionales que a menudo no son reconocidas.
Además, el estudio señala la baja representación femenina en cargos directivos y puestos de toma de decisiones, junto con la rigidez de los horarios y la ausencia de medidas de conciliación. Los sindicatos han advertido que, si la patronal no modifica su postura, las protestas se intensificarán, ya que las trabajadoras no pueden seguir sosteniendo el sector sin mejoras reales.
Las protestas, que comenzaron con paros de dos horas, se reanudarán el próximo jueves en Ondarroa con una manifestación que partirá a las 12:30 desde la alameda. El 16 de mayo, llevarán sus reivindicaciones al Antxoa egune de Ondarroa, y el 23 de mayo harán lo propio en la Arrain Azoka de Bermeo. Previamente, para el 21 de mayo, han convocado una jornada de huelga.