El colectivo ha querido dejar claro que la ocupación no es el problema de fondo, sino una vía para abordar la dificultad de acceso a la vivienda en Gasteiz. Han acusado a las instituciones de no ofrecer suficientes alternativas a las personas que viven en la calle y se preguntan qué alternativas habitacionales se plantean para quienes puedan quedar sin techo si se materializan amenazas de desalojo.
Errekaleor Bizirik sostiene que las declaraciones de Etxebarria y Zupiria son una reacción política y mediática contra el barrio, y que las instituciones no asumen sus responsabilidades. Critican además las referencias al clasismo, calificándolo de "irónico" al provenir de responsables públicos que no garantizan derechos básicos como el acceso al padrón.
Según el colectivo, la Ertzaintza también ha contribuido a generar tensiones en el barrio, y se habrían utilizado personas en exclusión social para provocar estas tensiones. Afirman además que varias compañeras resultaron heridas como consecuencia de esa dinámica, y denuncian que no se ha garantizado la seguridad de las afectadas.
Errekaleor vive una semana de tensión tras varios incidentes, presencia policial y declaraciones institucionales sobre el futuro del barrio. La Ertzaintza ha informado de identificaciones y de la localización de material como bates, palos, escudos improvisados y mochilas con piedras. La alcaldesa de Vitoria-Gasteiz ha anunciado un análisis jurídico sobre la situación del barrio, pero Errekaleor Bizirik rechaza esa lectura y sostiene que lo ocurrido debe entenderse en un contexto más amplio de vivienda, exclusión social y respuesta institucional.




