Los jueces entienden que las autoridades municipales tienen derecho a regular el estacionamiento en un municipio que casi triplica su número de vecinos entre junio y septiembre y en el que no hay muchos aparcamientos. Pero, según la sentencia, consideran que la ordenanza no se ajusta al principio de igualdad por la «diferencia de trato» que otorga a los vecinos de localidades cercanas a Lekeitio.
El Tribunal Superior anula de nuevo la normativa de aparcamiento de Lekeitio
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha tumbado parte de la ordenanza de aparcamiento de verano por no respetar el «principio de igualdad».
Por Leire Bengoa Iturriaga
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Imagen de una señal de prohibido aparcar, con el fondo difuminado de una calle de Lekeitio.
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha anulado una parte sustancial de la ordenanza de aparcamiento del Ayuntamiento de Lekeitio que prohibía a los veraneantes estacionar en el centro del municipio durante el verano, al considerar que no respeta el «principio de igualdad».
La sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha invalidado una sección de la ordenanza de aparcamiento del Ayuntamiento de Lekeitio. Esta regulación impedía a los veraneantes estacionar en el centro del municipio durante la temporada estival, mientras que permitía el aparcamiento a residentes de localidades cercanas como Aulestia, Gizaburuaga, Ea, Ispaster, Mendexa y Amoroto. Los jueces reconocen el derecho del ayuntamiento a regular el estacionamiento, especialmente en un municipio que casi triplica su población en verano, pero dictaminan que la ordenanza no cumple con el «principio de igualdad» debido a esta diferencia de trato.
La sentencia surge de un recurso presentado por dos vecinas de Bilbao que poseen una segunda residencia en Lekeitio y se sienten discriminadas por la normativa. El Ayuntamiento de Lekeitio (EH Bildu) había reafirmado recientemente su intención de vetar el aparcamiento en el centro a vehículos de no residentes. Se había anunciado que incluso los veraneantes propietarios de segundas residencias deberían dejar sus coches en aparcamientos disuasorios de pago en las afueras o en zonas no reguladas.
Este es el segundo fallo judicial que anula esta controvertida normativa. Hace un año, una primera sentencia tumbó el decreto municipal, pero fue por defectos de forma en su tramitación. En esta ocasión, los jueces han abordado el fondo del asunto, dando la razón a los veraneantes, quienes insisten en el carácter «discriminatorio» del cierre total del centro urbano. El consistorio, por su parte, rechaza las acusaciones de discriminación y argumenta que su objetivo es garantizar el acceso a servicios básicos a residentes y vecinos de las pequeñas localidades de la zona.
El Ayuntamiento de Lekeitio ha señalado que dispone de 1.940 plazas de aparcamiento público, pero que aproximadamente 3.300 turismos (más otros tipos de vehículos) figuran en el padrón del impuesto de vehículos de tracción mecánica. Además, el equipo de Gobierno argumenta que «solo 844» de las 2.051 plazas de aparcamiento privadas en el municipio son propiedad de los empadronados. Finalmente, indica que solo el 39,8% de las viviendas del municipio se utilizan como «domicilio habitual», lo que implica una «cantidad ingente de segundas residencias».
La sentencia es recurrible ante el Tribunal Supremo. No está claro qué sucederá este verano respecto a la posibilidad de que los visitantes aparquen en el centro. Si el ayuntamiento recurre –y no elabora una nueva ordenanza–, la norma cuestionada podría seguir vigente este verano. En tal caso, las demandantes planean solicitar la ejecución provisional del fallo.



