El PNV ha denunciado el "lamentable estado" de la carretera local de Ondarroa que conecta los barrios de Kamiñazpi y Errenteria. La formación jeltzale ha advertido que la "falta de mantenimiento institucional" ha llevado esta vía a una "situación límite", representando un "peligro directo" para los usuarios.
Los jeltzales culpan directamente al equipo de gobierno de EH Bildu, señalando que la conservación de la vía depende de las arcas locales desde hace años y que su gestión ha sido "claramente insuficiente". El paso del tiempo y la falta de inversiones han provocado un deterioro progresivo con "baches profundos y hundimientos en el firme", afectando tanto a vehículos motorizados como a ciclistas.
La situación ha generado alarma entre los residentes. "Muchas vecinas y vecinos se han dirigido a nosotros para trasladarnos sus quejas por el estado de esta carretera", ha explicado Aitor Basterretxea, portavoz municipal del PNV. Para el representante jeltzale, es "inaceptable" que una infraestructura municipal "ponga en jaque la seguridad ciudadana" por falta de reparaciones.
“"La seguridad de la ciudadanía no puede convertirse en una cuestión secundaria. Es necesario actuar antes de que se produzca algún accidente con consecuencias irreversibles."
Ante este escenario, la oposición urge al equipo de gobierno a reaccionar antes de que ocurra una "desgracia mayor". "La seguridad de la ciudadanía no puede convertirse en una cuestión secundaria. Es necesario actuar antes de que se produzca algún accidente con consecuencias irreversibles", ha subrayado Basterretxea. La formación insiste en que, si el Ayuntamiento destina los recursos necesarios de manera urgente, la carretera podrá recuperar "condiciones óptimas de vialidad".
Finalmente, el PNV ha reclamado formalmente la presentación de un "plan de actuación urgente" que evalúe los daños. El objetivo prioritario es la "ejecución inmediata de las obras de reparación" para garantizar que las infraestructuras de Ondarroa vuelvan a ser "seguras para todos".




