Los residentes del barrio de San Francisco en Bilbao se vieron obligados a cancelar una asamblea vecinal que habían organizado para discutir la situación del área. La decisión, según los organizadores, se tomó por "responsabilidad social" ante la convocatoria de una contramanifestación por parte de grupos opuestos, programada para la misma hora y lugar.
La reunión estaba prevista en el centro cívico de la plaza Corazón de María. Sin embargo, una convocatoria difundida en redes sociales por "grupos antisistema", que acusaban a los vecinos de "racistas" y de "hacer el juego a partidos fascistas", generó un clima de posible confrontación. La Policía Municipal y la Ertzaintza ya habían establecido un dispositivo especial en la zona previendo posibles incidentes.
“"Hemos anulado la asamblea vecinal y apolítica que habíamos convocado para hablar de los problemas del barrio, por responsabilidad social. No podemos hacer correr riesgos a los vecinos. Pero la haremos más adelante en otro lugar."
Los vecinos han denunciado reiteradamente el tráfico de drogas, la suciedad y los actos de incivismo en el barrio, así como la presencia de un mercadillo ilegal en la calle Cortes. Estas denuncias, a menudo documentadas con vídeos en plataformas como Instagram, han tenido una gran repercusión. Han iniciado conversaciones con el Ayuntamiento de Bilbao para buscar soluciones. Tras convocar la asamblea, aparecieron "pasquines" en Bilbao la Vieja y San Francisco acusándolos de "racistas" y de impulsar una "campaña contra los migrantes".
La asociación vecinal lamenta que "los traficantes se hayan adueñado de nuestras calles" y que "la inseguridad se ha agravado en los últimos meses, con agresiones, peleas con arma blanca y desafíos a la Policía". Reclaman la apertura de expedientes a los locales que incumplen las normas y toleran el tráfico de drogas, la creación de un centro de control para las cámaras de videovigilancia y el traslado de la chatarrería a una zona no residencial.




