La banca tradicional se encuentra inmersa en una profunda fase de transformación digital, obligada a digitalizar sus estructuras y su oferta a consumidores y empresas. Sin embargo, también afronta la creciente competencia de los neobancos y las fintech, entidades surgidas en el ecosistema digital que están captando clientes, especialmente entre los sectores más jóvenes de la sociedad y empresas tecnológicas. Estos temas se han debatido en Bilbao, durante las XIII Jornadas Financieras de Deusto Business School, en colaboración con Kutxabank Investment, Finnk, Bilbao Plaza Financiera y Grupo Noticias.
Un experto ha señalado que la banca tradicional está en una fase muy avanzada de digitalización en la relación con el cliente, con más del 70-80% de las operaciones realizadas a través de canales digitales. No obstante, el principal reto es transformar el modelo operativo y tecnológico para aprovechar todo el potencial de la digitalización. Esto implica ganar agilidad, mejorar la personalización y reducir estructuralmente el coste del servicio.
“"La banca tradicional es hoy muy digital y crecientemente móvil. El reto ahora es ir más allá del canal y transformar el modelo operativo y tecnológico para capturar todo el potencial de la digitalización."
Aunque la digitalización podría plantear un riesgo de exclusión financiera, el experto argumenta que los neobancos y fintech están impulsando modelos de menor coste que amplían el acceso a servicios financieros. Sin embargo, es crucial mantener un equilibrio, ofreciendo modelos híbridos que combinen canales digitales con opciones físicas o asistidas, y acompañando la transformación con educación financiera y digital para los clientes.
Los neobancos tuvieron su mayor tracción inicial en segmentos jóvenes, urbanos y digitalmente intensivos, pero hoy son un fenómeno transversal. En España, más del 40% de los clientes tienen relación con algún neobanco o banco digital, con niveles de adopción relevantes en todos los segmentos de edad, renta y perfil profesional. Los neobancos han capturado una cuota significativa en clientes y productos de entrada como cuentas, pagos o tarjetas. En España, más del 35% de las nuevas cuentas se abren con un neobanco o banco digital.
Tres elementos clave hacen atractivos a los neobancos: una experiencia digital superior para el cliente, una estructura de costes más ligera que permite precios competitivos, y una propuesta simple que resuelve necesidades concretas. Además, su cultura tecnológica y de producto les permite innovar rápidamente y adaptarse a las demandas del cliente. En esencia, los neobancos exitosos son empresas tecnológicas que utilizan la tecnología para potenciar su oferta de valor.




