Una alerta roja por temperaturas extremas está activa en todo el País Vasco, lo que ha llevado a numerosos ayuntamientos a cancelar las tradicionales hogueras de San Juan del 23 de junio. En el País Vasco francés, las escuelas han sido cerradas y el Ayuntamiento de Bayona ha establecido refugios climáticos.
Las temperaturas, que superan los 40 grados en Europa debido al cambio climático y fenómenos como El Niño, han provocado la suspensión de las hogueras en localidades como Pamplona, Berango, Urretxu, Gernika, Barakaldo, Muxika y Sopela. El Gobierno Vasco ha dejado la decisión en manos de los municipios, mientras que el Gobierno de Navarra ha recomendado no realizar hogueras.
Se han adoptado medidas para proteger a niños y personas mayores. Los centros del Consorcio Haurreskolak permanecerán cerrados hasta el jueves en Álava, Vizcaya y Guipúzcoa. En Bayona, el Ayuntamiento, responsable de los edificios escolares públicos, ha ordenado su cierre y ha habilitado salas climatizadas del estadio de rugby Jean-Dauger como refugios infantiles.
Expertos atribuyen esta ola de calor a factores relacionados con el cambio climático, como el fenómeno El Niño y un posible colapso de la corriente AMOC en el Atlántico norte. La asociación europea ClimaMeter señala que, sin el cambio climático, las temperaturas en París serían 2,4 grados más bajas, y en otras partes de Europa, 4 grados más bajas.
Las altas temperaturas nocturnas están provocando 'estrés térmico'. En Ordizia, la temperatura mínima del martes por la noche no bajó de 26,4 grados. Un estudio publicado en Nature Climate Change indica que las noches sofocantes son ahora 3,4 veces más frecuentes en Europa, y que mil millones de personas sufren 'estrés térmico severo' a nivel mundial.
Al igual que con otras catástrofes climáticas, los daños del calor afectan principalmente a los países más pobres y a los sectores más vulnerables. Según el informe Lancet Countdown, unas 546.000 personas mueren anualmente a causa del calor.




