Un informe de la Policía Municipal de Bilbao desvela que casi la mitad de las detenciones practicadas en la ciudad son de origen magrebí, lo que ha encendido un intenso debate político y judicial.
Según el informe, el 53,3% de los arrestados son de origen magrebí o norteafricano, concretamente, el 28,6% marroquíes y el 24,9% argelinos, frente al 25,6% de autóctonos. Estas cifras son similares a las estadísticas generales de detenidos en Euskadi publicadas por el Departamento de Seguridad.
La publicación de estos datos ha generado controversia entre instituciones vascas, como el Gobierno vasco, encabezado por el lehendakari Imanol Pradales y el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, y los ayuntamientos de Bilbao, liderado por el alcalde Juan Mari Aburto, y Barakaldo, con su alcaldesa Amaia del Campo. Estos municipios pertenecen al PNV, con apoyo del PSE en los gobiernos locales.
Desde el ámbito judicial, el presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Iñaki Subijana, se ha pronunciado en contra de esta decisión, argumentando que plantea "más riesgos de estigmatización que ventajas". Por su parte, la jueza decana de Barakaldo, Sylvia Martín Blanco, considera que comunicar el origen de los detenidos es "un ejercicio de transparencia" y que "la sociedad tiene derecho" a saberlo.
El estudio policial también se centra en el fenómeno de la reincidencia. De las 1.525 personas detenidas en Bilbao en 2025, 275 habían reincidido, mientras que para 1.250 era la primera vez. Los magrebíes lideran este ranking, representando el 64,25% de los reincidentes.
En cuanto a las tipologías delictivas, los delitos contra el patrimonio son los más frecuentes, seguidos por las reclamaciones judiciales, los hurtos y los robos con violencia o intimidación. También se mencionan delitos contra la salud pública, atentados, desobediencias graves y casos de violencia de género.




