Algoritmo para verificar obras de Van Gogh

Analizando las huellas de pincelada en el lienzo, el algoritmo distingue entre obras falsas y auténticas.

Imagen genérica: patrones microscópicos en la superficie de un lienzo, representación abstracta de análisis de pinceladas.
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Imagen genérica: patrones microscópicos en la superficie de un lienzo, representación abstracta de análisis de pinceladas.

Investigadores de una universidad de Hauts-de-France han desarrollado un algoritmo que distingue las obras falsas de las auténticas de Van Gogh analizando las huellas microscópicas dejadas por las pinceladas en el lienzo.

Las obras de Vincent Van Gogh han sido frecuentemente falsificadas a lo largo de la historia del arte debido a su alto valor en el mercado. El artista tuvo una producción prolífica, casi dos mil obras en una década, lo que ha facilitado la confusión y la aparición de falsificaciones. Un análisis de The Art Newspaper en 1997 estimó que al menos 45 obras expuestas en museos y galerías de todo el mundo no eran suyas.
Los criterios tradicionales para determinar la autoría de una pintura se basaban en el linaje y el análisis estilístico, pero no siempre han sido fiables. Por ejemplo, en 1928, Otto Wacker organizó una exposición de 33 pinturas supuestamente de Van Gogh que expertos reconocidos confirmaron como auténticas, aunque posteriormente se demostró que eran falsas.
En las últimas décadas, los análisis científicos han ganado protagonismo. El análisis de pigmentos y los estudios de luz son cruciales para resolver la autoría. Ahora, investigadores de la universidad politécnica de Hauts-de-France han presentado una nueva técnica en la revista Surface Topography: Metrology and Properties, capaz de detectar rastros microscópicos en el lienzo que afectan a la continuidad y textura de la pincelada.
El algoritmo desarrollado analiza estos patrones invisibles al ojo humano sin necesidad de tomar muestras del lienzo. Han utilizado nueve obras de arte, empleando fotografías de alta resolución y recurriendo a la dimensión fractal para medir cómo cambia la estructura de la superficie al variar la escala de observación.
Van Gogh utilizaba la técnica del impasto, aplicando capas de pintura que sobresalen del lienzo con trazos gruesos en una dirección. Esto dejaba sombras y relieves, haciendo sus obras adecuadas para el análisis fractal. Estos patrones morfológicos de la pincelada funcionan como una firma intrínseca del artista.
Mediante análisis estadístico, han identificado la mayor anomalía en la obra Los campesinos (valor Z de –2,336), considerada una falsificación. El cuadro El amanecer en Montmajour obtuvo un valor de 1,64, un fuerte indicador de autenticidad, y recientemente se ha confirmado que es obra del artista neerlandés.
Han analizado también obras del pintor del siglo XVII David Klöcker Ehrenstrahl, observando diferencias estadísticas entre ambos pintores. Confían en que esta metodología pueda aplicarse a artistas de diferentes épocas y estilos.
El investigador François Berkmans señala que el análisis fractal proporciona una huella medible de las pinceladas sin necesidad de tomar muestras. Según el grupo IOP Publishing, este tipo de análisis aportará objetividad y respaldo científico a la labor de peritos y tasadores.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Zientzia Kaiera — Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU (14/10/2026)