En un viaje exprés por carretera desde Burdeos, miles de seguidores franceses están tiñendo Bilbao de ambiente rugbístico en la previa de la final de la Champions Cup que se disputa este sábado en San Mamés. En autobús nocturno, en coche o compartiendo vehículos entre amigos, cualquier medio de transporte está siendo válido para llegar a la capital vizcaína y vivir una jornada que está dejando imágenes de auténtica peregrinación deportiva.
La fiesta del rugby continúa este sábado por toda la villa, especialmente en zonas céntricas como los alrededores del parque de Doña Casilda, donde numerosos aficionados descansan a la sombra para combatir el calor con cerveza en mano y camisetas de sus equipos. Y es que el ambiente está siendo muy digno de lo que representa este deporte: convivencia, respeto y celebración entre aficiones llegadas de distintos puntos de Europa.
Leo y Baptiste son dos de esos seguidores desplazados desde Francia. Han llegado a Bilbao en uno de los nueve autobuses organizados desde Burdeos para la final. "Hemos hecho unas seis horas de viaje y esta noche volvemos otra vez", cuentan mientras descansan bajo un árbol cerca del parque. Ambos destacan el gran ambiente que se está viviendo en la ciudad desde primera hora.
También han viajado desde Francia Laurence y Lionel, aunque en su caso lo han hecho en coche. "Hemos venido en coche, unas cuatro horas de viaje", explican. La pareja aprovechará además el fin de semana para disfrutar de Bilbao antes de regresar este domingo a casa.
Para los grupos más numerosos, el autobús ha sido la opción preferida. Es el caso de Lou, que ha llegado junto a unas treinta personas desde Burdeos con un único objetivo: "Venimos para ganar la final". Su grupo ha llegado en Bilbao sobre las diez de la mañana y permanecerá durante todo el día en la ciudad antes de volver a última hora del día. "Llegaremos a casa sobre las tres de la mañana", señala.
La presencia francesa también se está notando en los accesos y aparcamientos de la ciudad. Parkings como el de Olabeaga han amanecido prácticamente invadidos por matrículas francesas. Como ya ha ocurrido durante la jornada del viernes, las calles siguen llenas de camisetas no solo de los finalistas, Bordeaux y Leinster, sino también de otros históricos clubes europeos como Munster o London Irish, en un ambiente festivo que convierte Bilbao en una auténtica capital del rugby este fin de semana.




