Un proyecto para mejorar la accesibilidad integral de la estación de tren de Lutxana, en Barakaldo, prevé la instalación de dos ascensores. Esta actuación, que se encuentra aún en fase de redacción, busca facilitar el paso a los usuarios, especialmente a aquellos con problemas de movilidad o que utilizan carritos de bebé. La finalización de las obras podría extenderse hasta 2028.
Actualmente, la estación presenta una barrera de 60 escalones divididos en tramos, lo que dificulta el acceso a los pasajeros que viajan hacia Bilbao o que necesitan cambiar de andén. Esta intervención responde a una histórica reivindicación vecinal, ya que la asociación de vecinos del barrio ha calificado el estado de la estación de «abandono total» y ha denunciado el incumplimiento de la normativa vigente sobre accesibilidad.
Con esta intervención en Lutxana, Renfe completará la mejora de la accesibilidad en las dos estaciones ferroviarias de Barakaldo. Previamente, se instalaron tres elevadores en la estación de Desertu para facilitar el cambio de andén, y se construyó un nuevo edificio de entrada y un paso subterráneo renovado en Murrieta. Estas obras, que sufrieron un retraso de dos años y medio, requirieron una inversión superior a los 4,6 millones de euros.
Adicionalmente, ETS (Euskal Trenbide Sarea) tiene otros dos proyectos en esta estación baracaldesa. Uno de ellos, destinado a convertir parte de la infraestructura en una sede del Museo del Ferrocarril de Azpeitia e impulsar el legado industrial de Bizkaia, ya ha incluido mejoras como una rampa exterior. Por su parte, Renfe renovará carpinterías y ventanas para reforzar la protección frente a actos vandálicos, con inicio previsto para este verano.




