Taxistas independientes urgen que se regule el servicio de verano en Loiu

Los taxistas no adscritos a emisoras reclaman a la Diputación Foral de Bizkaia una regulación pública del servicio estival en el aeropuerto.

Un taxi esperando en la zona de recogida de un aeropuerto, con el edificio de la terminal difuminado al fondo.
IA

Un taxi esperando en la zona de recogida de un aeropuerto, con el edificio de la terminal difuminado al fondo.

Taxistas independientes de Loiu exigen a la Diputación Foral de Bizkaia que regule el servicio de verano en el aeropuerto, denunciando un reparto de trabajo privado.

Taxistas independientes de Loiu, es decir, aquellos no adscritos a ninguna emisora o asociación, han expresado su preocupación por la gestión del servicio de verano. La advertencia lanzada por la Asociación de Taxis del Aeropuerto, de denunciar a conductores que recojan pasajeros fuera de turno, no ha sido bien recibida en el sector. La normativa actual, establecida por la Orden Foral de 2000, estipula que solo los taxis de 14 municipios (los diez con mayor población, además de Erandio, Sondika y Zamudio) pueden operar en el aeródromo.
Este año, la Diputación no ha organizado los refuerzos estivales del servicio de taxi. Esto se debe a un recurso presentado por el sector contra la Orden Foral de 2025 y a las críticas de la Autoridad Vasca de la Competencia, que señaló que la designación de taxistas para Loiu no tenía en cuenta criterios de publicidad o concurrencia competitiva. Ante esta situación, la asociación de taxistas del aeropuerto ha asumido la responsabilidad y ha anunciado que, a partir del 1 de junio, fotografiarán y denunciarán ante Transportes a los taxis que operen fuera de su turno.
Los responsables legales de los taxistas independientes insisten en que se trata de un servicio público y que las emisoras y asociaciones no pueden decidir quién trabaja y quién no. "Debe ser la Diputación quien lo haga, a través de una orden foral, y no dejarlo en manos de colectivos privados", señalan. Consideran paradójico que el Departamento de Transportes admita que la regulación está judicializada, mientras que son las asociaciones las que ahora marcan los criterios y anuncian que actuarán como policía denunciando a otros compañeros.
La Autoridad Vasca de la Competencia ya reprobó el pasado verano al Departamento de Transportes tras una queja del Ayuntamiento de Urduliz. En su fallo, censuró el incumplimiento de los principios de "publicidad, objetividad, imparcialidad, transparencia y concurrencia competitiva". La autoridad recomendó al ente foral que la regulación definitiva de las zonas especiales del aeropuerto, el BEC y la terminal de cruceros se realice para "mejorar el servicio", incluyendo la "creación de nuevas licencias, más coches adaptados y el fomento de zonas de prestación conjunta".
Los abogados de los taxistas que han recurrido la orden del año pasado critican que la Asociación de Taxis del Aeropuerto haya comunicado que pedirían "ayuda a otras asociaciones" si no daban abasto. En un mensaje reciente, indicaron que había "un pico de trabajo entre las 15 y las 17 horas y podían entrar a cargar las personas que estuviesen cerca del aeropuerto". "¿Qué pasa?, ¿ahora se van a concentrar la mayoría de taxis cerca para así poder hacer una carrera? Es un despropósito. Se debe regular de forma adecuada", comentan, añadiendo que "este no es un criterio aceptable".