La reforestación de Artxanda destapa un asentamiento okupa

El esfuerzo del Ayuntamiento de Bilbao por transformar Artxanda ha revelado un asentamiento okupa previamente oculto, generando preocupación entre los residentes.

Imagen de un asentamiento informal oculto en una zona boscosa de Artxanda, con estructuras de madera y escombros visibles.
IA

Imagen de un asentamiento informal oculto en una zona boscosa de Artxanda, con estructuras de madera y escombros visibles.

Las labores de reforestación en la cima de Artxanda, impulsadas por el Ayuntamiento de Bilbao, han sacado a la luz un asentamiento okupa que antes permanecía oculto, generando inquietud entre los vecinos por la seguridad y la salubridad.

Artxanda se encuentra en un proceso de profunda transformación. El Ayuntamiento de Bilbao ha puesto un gran empeño en convertir esta histórica cima en un referente de sostenibilidad, mediante la plantación de cientos de árboles y la creación de nuevos senderos. Sin embargo, para quienes residen en sus laderas, la eliminación de la maleza ha traído una amarga sorpresa: la visibilidad total de un asentamiento okupa que, según denuncian, se está convirtiendo en un "polvorín" de inseguridad y suciedad.
Los vecinos critican que, mientras operarios municipales trabajan para embellecer la zona y recuperar espacios degradados para el disfrute público, a pocos metros la realidad es muy diferente. La tala de árboles viejos y el despeje del terreno han dejado al descubierto lo que antes estaba oculto: chabolas de madera en expansión, furgonetas abandonadas, cables sueltos entre las ramas y acumulaciones de residuos inflamables.

"Llevan años ahí, pero ahora, al quitar los árboles, se ve todo."

un vecino
La preocupación vecinal no se limita a la estética o el medio ambiente. La inseguridad se ha convertido en el tema principal de conversación en los hogares de la zona. Los residentes reportan un aumento de la tensión a partir del atardecer, describiendo un "mal ambiente" que antes no existía. Relatan que durante el fin de semana la sensación de peligro se intensifica, debido a "reuniones de okupas", lo que provoca un constante trasiego de personas deambulando a altas horas de la noche por la zona forestal. En este sentido, los vecinos denuncian que, aunque los agentes de la Policía Municipal acuden tras sus llamadas, la situación no mejora y el asentamiento persiste, consolidando un clima de inseguridad permanente.
En las últimas semanas, la delincuencia ha afectado directamente a las infraestructuras. Según detallan, se han producido robos de piezas y materiales en las excavadoras y camiones que trabajan en las obras de mejora de Artxanda. Los vecinos sospechan que el asentamiento sirve de base para pequeños robos en las propiedades colindantes, aunque la falta de vigilancia nocturna dificulta las identificaciones. Denuncian, además, que también se han registrado intentos de ocupar otros caseríos de la zona.
La queja más recurrente entre el vecindario es la sensación de abandono frente a la ocupación. "Hemos llamado un montón de veces, pero no hacen nada", aseguran. El riesgo de incendio es, quizás, la mayor amenaza. La combinación de cables eléctricos manipulados, estructuras de madera ilegales y restos de basura en un entorno forestal recién recuperado genera una preocupación constante entre los residentes. Temen que el nuevo pulmón verde de Bilbao termine desapareciendo bajo las llamas antes incluso de que los nuevos árboles terminen de crecer.