En el verano de 1960, los hermanos Luis y Ángel Serrano, de Bilbao, junto con el gasteiztarra José Luis Sáenz de Olazagoitia, emprendieron un viaje en bicicleta desde Vitoria-Gasteiz hasta Roma. Llevaban en sus alforjas la petición para declarar a la Virgen de Dorleta patrona de los ciclistas, la cual entregaron en el Vaticano.
Esta hazaña, que se ha convertido en un símbolo del ciclismo vasco, será evocada en el homenaje que se celebrará el próximo 13 de junio en Leintz Gatzaga.




