Joan Manuel Estrade, presidente de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao, ha descrito el hito que se vivirá en la red ferroviaria de Bizkaia: el traslado de un tren del siglo XIX. El convoy, que incluye una locomotora de 1892 y varios coches de viajeros de finales del siglo XIX, se dirige al Museo del Ferrocarril de Bizkaia en Lutxana.
Esta compleja operación técnica y logística representa un paso crucial para la preservación del patrimonio ferroviario vasco. La asociación logró salvar este material histórico del desguace tras el cierre del antiguo Ferrocarril Vasco-Navarro, con la intención de exponerlo al público. El pasado noviembre se firmó un acuerdo de donación con la Fundación Euskotren para su integración en el nuevo museo.
El convoy ha permanecido "oculto" en Bilbao para protegerlo de actos vandálicos sufridos años atrás. Desde su ubicación actual, recorrerá aproximadamente 12 kilómetros hasta Lutxana, entre la una y las tres de la madrugada. Inicialmente circulará por la red de ancho métrico de Adif hasta Irauregi (Alonsotegi), para luego incorporarse a la línea de Euskotren en Lutxana.
Dado que el tren no puede moverse por sus propios medios y carece de autorizaciones para circular como material operativo, será remolcado por dos locomotoras diésel de Continental Rail. Estrade ha destacado la necesidad de una "conducción especialmente cuidadosa, sin tirones", ya que estas unidades históricas no disponen de sistema de frenado asistido.
El conjunto, que suma unas 38 toneladas (13 de la locomotora), será manejado con extrema precaución por los maquinistas. El recorrido incluye 8 kilómetros en vías de Adif y 4 kilómetros en vías de ETS hasta Lutxana, con un cambio manual de aguja en Irauregi.
El convoy está formado por una locomotora construida en 1892, un coche salón, un coche de primera clase y otro de tercera clase fabricados en Manchester en 1887, además de un furgón de 1902 de Bristol. Todo perteneció al histórico Ferrocarril Vasco-Navarro.
La designación de Lutxana como sede vizcaína del Museo Vasco del Ferrocarril abre una nueva etapa. Ya en el año 2000 se barajó la zona de Ametzola en Bilbao para albergar estas piezas, aunque el proyecto no prosperó.
La estación de Lutxana posee un valor histórico significativo como punto clave de conexión ferroviaria de Bizkaia con la meseta a través de la línea de La Robla. Su infraestructura de ancho ibérico y métrico permitirá exhibir vehículos de ambos sistemas.
Una vez en su destino, el convoy requerirá limpieza y restauración, incluyendo la eliminación de grafitis. Se prevé la instalación de una estructura protectora temporal antes de la construcción de una nave permanente para albergar los trenes históricos.
La llegada de este convoy es el primer gran hito del nuevo museo, cuya constitución oficial tuvo lugar en enero. Próximamente se incorporarán una locomotora de Altos Hornos de Vizcaya y otros vehículos históricos vinculados a la industria y al ferrocarril vasco, como uno de La Orconera.




