El pasado viernes el arenal vivió una jornada especialmente complicada, con varios avisos concentrados en pocas horas. La intervención policial se centró tanto en la propia playa como en los accesos al paseo marítimo, donde se concentra buena parte de la afluencia los días de calor.
Entre los episodios descritos por el citado medio figuran altercados entre jóvenes, hurtos al descuido y un incidente en el que un bañista habría sido perseguido con un destornillador tras recriminar la actitud de otro individuo. La concentración de avisos generó preocupación entre vecinos y usuarios de la playa.
Ereaga es uno de los puntos de baño más concurridos del entorno metropolitano de Bilbao, tanto por su ubicación como por sus conexiones en transporte público y carretera. Esa elevada afluencia convierte el espacio en un punto sensible durante los días de calor, especialmente cuando coinciden bañistas, grupos numerosos y personas que aprovechan los descuidos para sustraer pertenencias.
La situación ha reabierto la discusión sobre la conveniencia de reforzar la vigilancia preventiva en la arena y en los accesos al paseo marítimo. Algunos residentes consideran que una mayor presencia policial visible podría ayudar a reducir los robos y evitar que los conflictos escalen.




