La playa de Ereaga, uno de los arenales más concurridos de Bizkaia, se ha convertido en un foco de problemas para la Ertzaintza y la Policía municipal. El pasado viernes, la jornada estuvo marcada por una serie de altercados que desbordaron a los agentes. Se registró una pelea multitudinaria, aparentemente iniciada por una mirada de un joven a la novia de otro. Cerca de allí, un individuo persiguió a un bañista con un destornillador tras ser recriminado por su actitud. Además, se produjeron numerosos robos en la arena, la mayoría por descuido, y una mujer sufrió un golpe de calor que requirió su traslado de urgencia al hospital en estado muy grave.
Las fuentes policiales consultadas calificaron el día como uno de los que más incidentes han acumulado en poco tiempo, dejando a los agentes "desbordados en muchos momentos". La playa de Ereaga, la más cercana al área metropolitana de Bilbao, goza de buenas comunicaciones y atrae a cientos de personas en días soleados, siendo de fácil acceso en coche, autobús y metro. En el verano de 2024, alrededor de 190.000 personas visitaron este enclave.
En estas circunstancias, a Ereaga "llega de todo", según indican las mismas fuentes: tanto personas que buscan disfrutar de un día de playa como grupos que realizan botellón y delincuentes que aprovechan la multitud para robar. Este último perfil preocupa especialmente a las autoridades, con jóvenes que esperan a que las víctimas se bañen para sustraer sus pertenencias. Estos individuos son los que han estado amedrentando a los jóvenes de Getxo en las inmediaciones del paseo marítimo.
Los agentes se vieron «desbordados en muchos momentos», incapaces de atender todos los altercados que se estaban produciendo.
Estos problemas son una constante en los veranos de alta afluencia. El año pasado, la Policía local ya activó un dispositivo especial en la arena por la oleada de robos, con agentes de paisano camuflados entre los bañistas.
Lo ocurrido el viernes superó las peores experiencias previas. A media tarde, con la playa abarrotada, se sucedieron varias peleas en distintos puntos. La más grave involucró a numerosas personas. Simultáneamente, se produjeron varios robos en el arenal, y testigos presenciales aseguraron que las patrullas no daban abasto.
Los sucesos de Ereaga ponen de relieve la necesidad de aplicar "medidas preventivas". Vecinos señalaron un aumento de controles y presencia policial en los accesos tras lo ocurrido, aunque muchos echan en falta patrullas uniformadas en la propia arena, convencidos de que disuadirían a los delincuentes.




