Los vecinos del barrio de Aperribai en Galdakao ya pueden utilizar su nuevo ascensor, el cuarto que el Ayuntamiento ha construido en esta zona en los últimos seis años. Las obras, iniciadas en junio del año pasado, han supuesto una inversión de 1.300.000 euros para las arcas municipales y buscan resolver los problemas de accesibilidad que han afectado a los aproximadamente 2.000 habitantes de esta parte de Galdakao.
Alejado del centro urbano, Aperribai se sitúa en uno de los lados de la carretera nacional N-634. Su compleja orografía, caracterizada por extensas cuestas, ha representado un desafío para los gobernantes municipales, especialmente por la elevada proporción de personas mayores que residen en el barrio. Desde 2020, el Consistorio ha estado “saldando una deuda histórica” con sus habitantes, según palabras del alcalde, Iñigo Arrandiaga, mediante la construcción progresiva de tres ascensores, que ahora suman cuatro con el inaugurado ayer, y de rampas mecánicas.
“"Era una obra muy esperada, porque los otros elevadores están en la parte derecha."
La nueva instalación se ubica en la margen izquierda de Aperribai y cuenta con tres paradas. La primera se encuentra a la altura del portal número 9, la segunda se abre a una cota de 70 metros y facilita el acceso al colegio público, y la tercera y última, a 80 metros, conduce a la parte alta del barrio, donde los usuarios “pueden moverse por calles que ya son llanas”.
Estas dos últimas paradas disponen de pasarelas de acceso, de 18 metros la primera y 42 metros la superior, equipadas con un sistema de luces en las barandillas para asegurar la visibilidad nocturna. La cabina no restringe el número de personas, sino que incorpora un sistema que la bloquea si se excede el peso máximo permitido.
“"La accesibilidad es una prioridad para el equipo de gobierno."
Durante la inauguración, el alcalde Iñigo Arrandiaga enfatizó que la accesibilidad “es una prioridad para el equipo de gobierno” y destacó la importancia de “facilitar los accesos a edificios públicos como la escuela o el ambulatorio”, al que se puede llegar a través de otro de los elevadores, construido en 2022. El concejal de Urbanismo, Asier Egiraun, también presente en el acto, señaló que “ha merecido la pena el gran esfuerzo” realizado por el Consistorio, “no solo a nivel económico, sino también con los siete técnicos municipales que han trabajado en el proyecto estos meses”.
Por parte de la agrupación vecinal, Abelleira resaltó que “las obras del metro han bloqueado parcialmente uno de los ascensores, por lo que se hacía más importante que este estuviera ya disponible”. También hizo hincapié en la “descongestión” del tráfico que supondrá para la zona del colegio, “hasta donde muchos vecinos acudían en coche”.
El planeamiento de Aperribai contemplaba la construcción de cinco ascensores. Sin embargo, la materialización del quinto “dependerá de las prioridades que se marquen en el plan integral de accesibilidad”, según Egiraun. El edil se refirió al compromiso adquirido por el equipo de gobierno en el pleno municipal de marzo, a raíz de una moción del PSE aprobada por unanimidad, que solicitaba la elaboración de un plan de acción para todo Galdakao en esta materia.
Este plan busca “establecer los recursos económicos, plazos de ejecución y criterios de prioridad” para edificar rampas y otros elevadores, además de identificar actuaciones como “ensanchamiento de aceras o rebajes”, que, aunque de menor envergadura, “mejoran la calidad de vida de los vecinos”. “Con Aperribai gran parte de la deuda está saldada, pero hay otras zonas de Galdakao como Zuatzaurre, Urtebieta o Tximelarre, entre otras, donde también debemos elaborar un diagnóstico sobre sus necesidades”, concluyó Egiraun.




