Las instituciones vascas continúan adelante con la candidatura para albergar partidos del Mundial de Fútbol 2030, pero esta vez apostando por una sede conjunta que unirá Bilbao y San Sebastián. Según el nuevo plan, el estadio de San Mamés acogería dos partidos de la fase de grupos, y otros dos se disputarían en el estadio de Anoeta, en junio. De esta forma, Bilbao se quedaría con dos encuentros menos, uno de ellos de eliminatoria. La decisión final recaerá en la Federación Internacional de Fútbol (FIFA).
Las administraciones han explicado en una nota informativa remitida a la FIFA este cambio, cumpliendo los plazos establecidos en el proceso de candidatura. Tras realizar estudios y análisis pertinentes, proponen esta alternativa 'anteponiendo el interés general y la perspectiva de país'. Sin embargo, el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha señalado que el aspecto financiero es relevante en la toma de decisiones, mencionando una cifra muy superior a los 12 millones de euros que el Ayuntamiento destinó para la salida del Tour.
Las instituciones ya habían expresado en un documento enviado a la FIFA hace dos años los aspectos inasumibles, tanto económicos como de impacto ciudadano. Entre las 'líneas rojas' se incluían altos costes económicos, exigencias para demostrar capacidad de albergar eventos internacionales, modificaciones normativas, nuevas inversiones en estadios y territorios, la exclusión de las lenguas cooficiales, la no celebración de otros eventos durante la competición y ciertas exclusividades para la empresa organizadora.
La consejera de Cultura del Gobierno Vasco, Ibone Bengoetxea, ha reafirmado que la nueva propuesta es una muestra del 'compromiso' del territorio. 'No renunciamos', ha dicho, a pesar de las dudas expresadas en las últimas semanas. No obstante, ha insistido en que aún quedan cuestiones por aclarar por parte de los organizadores, y ha defendido la necesidad de articular 'una propuesta con dos estadios', que 'va a favor del interés de la ciudadanía'. Ha reconocido que acoger partidos tendría un 'impacto económico positivo', pero también 'afecciones' en las ciudades.
El pasado mes de marzo, representantes de la FIFA visitaron ambos estadios, pero las administraciones denuncian que no se respondió a ninguna de las cuestiones planteadas dos años antes. A raíz de esto, se inició un análisis profundo de lo que supondría aceptar todas las peticiones para acoger dos sedes del Mundial.
Finalmente, y 'en defensa de los intereses y el bienestar de la ciudadanía', las instituciones han definido un 'presupuesto único' para presentar a la FIFA, detallando los aspectos que estarían dispuestas a asumir. Esta documentación, según el calendario del proceso de elección de sedes, fue enviada ayer, 31 de mayo de 2026. La decisión final queda en manos de la FIFA.




