El conjunto dirigido por Jaume Ponsarnau no exhibió ninguno de los rasgos identitarios que le caracterizan, viéndose superado de principio a fin. Esta derrota complica sus aspiraciones de alcanzar la octava plaza en la clasificación de la Liga Endesa, a pesar de las derrotas de Joventut y Tenerife que habían generado cierta esperanza.
El paupérrimo rendimiento ofensivo de los visitantes hasta el descanso, con solo 23 puntos anotados, se convirtió en un lastre insoportable. El equipo no encontró recursos válidos para atacar la sólida defensa azulgrana, ni desde la larga distancia ni cerca del aro, y su acierto en tiros libres fue deficiente, con solo 3 de 9.
Martin Krampelj fue la única nota positiva, aportando 11 de los 23 puntos de su equipo gracias a su coraje y pundonor. Otros jugadores clave como Tryggvi Hlinason, Margiris Normantas, Justin Jaworski, Darrun Hilliard y Harald Frey no lograron el impacto esperado, lo que acentuó la debilidad del equipo.
El inicio del partido fue desastroso para el Surne Bilbao, que encajó un parcial de 8-0 en los primeros cuatro minutos. El técnico Ponsarnau tuvo que detener el juego cuando la desventaja ya era de dobles dígitos, pero no hubo reacción, cerrándose el primer cuarto con un contundente 21-7 tras un triple de Joel Parra.
En la segunda mitad, el equipo vizcaíno logró una mayor regularidad en la anotación, pero ya era demasiado tarde. El Barça, liderado por jugadores como Youssoupha Fall, Joel Parra, Toko Shengelia y Will Clyburn, mantuvo su ventaja con facilidad, dejando el partido sentenciado. El único objetivo restante era minimizar el daño en el marcador y evitar lesiones.




