Un jugador del Surne Bilbao, con una destacada trayectoria en la Liga Endesa y la FIBA Europe Cup, ha manifestado la confianza del equipo de cara al partido de vuelta de la final contra el PAOK. Reconoce que la tarea de remontar una desventaja de seis puntos es complicada, pero cree firmemente en la capacidad del equipo, el cuerpo técnico y el apoyo incondicional de la afición de Miribilla.
“"Revisando el partido de Salónica y analizando la forma en la que jugamos, la desventaja de seis puntos no está mal. Va a ser difícil remontar, pero podía haber sido peor."
En el encuentro de ida, el PAOK mostró una defensa muy sólida, un estilo al que el equipo no se ha enfrentado con frecuencia esta temporada. Esto generó dificultades en ataque, pero el jugador destaca la resistencia del equipo, que no permitió que la diferencia en el marcador se disparara a pesar de las adversidades. Señala la necesidad de mejorar en la toma de decisiones, aunque ahora conocen mejor el planteamiento del rival y deben jugar con mayor determinación.
“"Debemos mejorar en la toma de decisiones, pero ahora sabemos a lo que nos vamos a enfrentar, y jugar con mayor determinación."
El jugador enfatiza que el partido debe afrontarse como si empezara 0-0, sin obsesionarse con el resultado de la ida para evitar jugar atenazados. Considera que el apoyo de la afición de Miribilla será crucial para ejercer presión sobre el rival y ayudar al equipo a levantar el título. Recuerda las grandes remontadas logradas en Miribilla en temporadas anteriores, destacando la conexión especial entre el equipo y sus seguidores.
“"En Miribilla podemos lograrlo todo, se vio contra el Dijon y el Legia; si en algún lugar se puede, es aquí."
Controlar las emociones también será vital, manteniendo la calma y trabajando en la mejora diaria. El jugador es contundente: apuesta por la remontada del Surne Bilbao, expresando su total confianza en el equipo, los entrenadores y la afición.