El equipo bilbaíno disputará el primer partido de la FIBA Europe Cup en Salónica, recordando la victoria lograda allí la temporada anterior. Algunos jugadores, como Melwin Pantzar, ya conocen el ambiente volcánico del Palataki, lo que podría darles una ventaja.
“"Yo creo que la clave es estar tranquilos. Las cosas pueden ir bien o pueden ir mal, pero tenemos que seguir hasta el final en estos primeros cuarenta minutos."
El jugador reconoce que será un partido difícil, pero están con muchas ganas e ilusión de luchar al máximo. Advierte que el rival ha realizado cambios y está jugando mejor. Respecto al ambiente, los jugadores con experiencia enfatizan en no dejarse llevar por el factor ambiental, aunque esperan un pabellón lleno y ruidoso.
Además, el director de juego del equipo bilbaíno se enfrentará a Patrick Beverley, un jugador experimentado con gran habilidad para influir en sus oponentes. Este jugador cuenta con experiencia en la NBA y, aunque le tienen mucho respeto, el enfoque está en hacer lo mejor para el equipo.
Por otro lado, Darrun Hilliard, ausente en el último partido de Liga Endesa por una lesión muscular, ha confirmado su disponibilidad para jugar en el Palataki. El alero de Pensilvania tiene experiencia en ambientes de alta tensión y considera que estas situaciones son parte del juego. En los últimos días, el entrenador ha trabajado intensamente en los entrenamientos para preparar mentalmente a los jugadores.
El jugador estadounidense tiene claro que se encontrarán con un equipo griego notablemente mejorado respecto al que derrotaron en dos ocasiones en enero y febrero. Ha señalado que es un equipo diferente, con jugadores buenos y experimentados como Beverley, Tyree y Moore, quienes pueden ser peligrosos.




