El equipo ha destacado la importancia de jugar la final de la FIBA Europe Cup en casa, considerando que el ambiente de Miribilla puede ser determinante. El entrenador ha expresado la gran ilusión del equipo por conseguir el título y la relevancia del apoyo de la afición.
“"Sería muy buen regalo, pero para toda la gente que está tan ilusionada. Más que en lo personal, pienso en que todos vamos a vivir una final. A ver si la conseguimos sacar."
El técnico ha reconocido que es normal sentir sensaciones diferentes antes de una final, y que esos nervios pueden ser positivos. El equipo tiene claro que la desventaja es remontable y que para ello será fundamental la concentración en cada ataque y defensa, aprovechando la energía de Miribilla.
La ausencia de partido de Liga Endesa el pasado fin de semana ha permitido al equipo prepararse mejor. Han analizado los primeros 40 minutos e identificado aspectos a mejorar. Quieren aprovechar la ventaja de jugar en casa, donde han mostrado su mejor versión.
“"La excitación te ayuda hasta un punto. Insisto mucho en el concepto 'etxean', en Miribilla, porque queremos que nos ayude a encontrar momentos calientes, que nos dé impacto, acierto e inspiración."
El entrenador espera una mejora del PAOK, pero no anticipa cambios drásticos en su estilo de juego. Ambos equipos tienen propuestas claras y definidas, y buscarán hacer las cosas mejor. El equipo ha trabajado en mejorar su defensa y ser más efectivo en ataque.