El entrenador del equipo ha destacado que entienden la final de la FIBA Europe Cup como “un partido muy largo de 80 minutos o más”. La primera parte de esta final se disputará este miércoles en el Palataki de Salónica. Según el técnico, “los primeros 40 se juegan allí y ojalá tengamos el mejor resultado posible. Y para hacerlo bien es muy importante jugar cada posesión y cada acción al 100%”.
El entrenador ha confesado que viajan “con la sensación de no estar al 100%”, pero ha matizado que ha detectado en el grupo “mucha ilusión y muchas ganas de hacerlo bien”. Ha recalcado la exigencia mental del encuentro: “El reto nos va a exigir tanta concentración que para la mente es fácil caer en algunas trampas”. Además, ha confirmado que un jugador “progresa adecuadamente” de sus problemas físicos y estará disponible para el partido.
“"El reto nos va a exigir tanta concentración que para la mente es fácil caer en algunas trampas."
Sobre la preparación, ha señalado que ha sido “natural” y han seguido las “rutinas habituales”. Respecto al rival, ha explicado la transformación del conjunto griego. “Respetamos muchísimo la evolución que ha tenido el PAOK. Con el anterior entrenador jugaban más colectivo y ahora ese juego colectivo aparece desde las individualidades, bien organizadas y bien pensadas desde dinamismo”, ha analizado.
Finalmente, el entrenador se ha mostrado ambicioso ante la historia de la competición. “En esta competición nunca ha repetido título el mismo equipo ni el que jugaba el segundo partido en casa”. Y ha sentenciado: “Estamos aquí para romper esas estadísticas y para vivir al 100% esta final. Nos hace mucha ilusión jugar los segundos 40 minutos en casa”.
“"Estamos aquí para romper esas estadísticas y para vivir al 100% esta final."




