En las sesiones del Consistorio, también han llegado proposiciones sobre las que la corporación municipal no tiene competencias. Es el caso de la solicitud que se debatió el pasado mes de marzo, en la que se planteó que el pleno solicitara la gratuidad de los peajes en la AP-68, vía que desde noviembre no será de pago a excepción del tramo vasco. Sin embargo, el Ayuntamiento no gestiona esta autopista, por lo que no puede realizar ninguna gestión sobre esa petición.
La misma situación se ha dado en varias sesiones plenarias en relación con la Variante de Rekalde, que está impulsada por la Diputación Foral de Bizkaia. Las “décadas” que llevan pidiendo los vecinos que desaparezca la barrera urbana entre Rekalde y Basurto fueron protagonistas en el pleno del mes de febrero. Por ello, una enmienda de modificación del equipo de gobierno a la impulsada por el PP recibió el visto bueno de la mayoría de la corporación. Así, en el acuerdo se subraya que es de “interés prioritario municipal” la eliminación del obstáculo que separa ambos barrios. Por ello, creen que es necesaria la “ejecución de la Variante de Rekalde y el derribo de su viaducto”. Además, se solicitaba que el equipo de gobierno reclamara a la Diputación cada cuatro meses información sobre cómo está el proyecto y cuándo está previsto que se ejecute.
Por otro lado, apenas unas semanas después de que el Ministerio de Cultura decidiera cancelar el Premio Nacional de Tauromaquia, el PP municipal elevó a pleno la proposición de que se pidiera al Gobierno estatal la “reinstauración de este galardón”. A esta iniciativa se sumó una enmienda de modificación de Elkarrekin Bilbao en la que se instaba a que el pleno se posicionara de manera favorable a la Iniciativa Legislativa Popular No es mi cultura que pide la abolición de la tauromaquia. El concejal de Cultura y Gobernanza, Gonzalo Olabarria, respondió taxativamente a la solicitud, argumentando que no era el ámbito adecuado para el Ayuntamiento. Ambas proposiciones no salieron adelante.
Finalmente, la frontera entre Bilbao y Barakaldo apenas es perceptible para los ciudadanos. Por ello, la coordinación entre ambas administraciones locales es imprescindible. Y esa situación se dio en enero de 2024 cuando una enmienda del equipo de gobierno a una proposición de EH Bildu dio luz verde a “trabajar en un acuerdo entre las administraciones con competencias sobre el puente que cruza el río Kadagua en la N-634, sobre la ejecución y financiación de la obra para cubrir la zona peatonal” de este espacio en Burtzeña, que une las dos localidades.




