El pequeño comercio del Casco Viejo de Bilbao abre en festivos

La apertura en días festivos permite a los comerciantes del Casco Viejo de Bilbao atraer nuevos clientes y aumentar las ventas, especialmente en épocas de compra de regalos.

Imagen genérica del escaparate de una tienda en el Casco Viejo de Bilbao, con botellas de fragancias.
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Imagen genérica del escaparate de una tienda en el Casco Viejo de Bilbao, con botellas de fragancias.

Algunos establecimientos del pequeño comercio en el Casco Viejo de Bilbao optan por abrir en días festivos, buscando atraer a la clientela y potenciar las ventas, especialmente en temporadas de compra de regalos.

En el Casco Viejo de Bilbao, a pocos metros de la catedral de Santiago, un establecimiento de pequeño comercio ha decidido abrir sus puertas en días festivos. Esta decisión permite a los clientes realizar sus compras mientras pasean por la zona histórica de la ciudad.

"Solo abro por la mañana los festivos. El único día que no abro es el domingo porque es mi día de descanso. Y lo tomo sí o sí."

el responsable del establecimiento
El responsable del establecimiento señala que el nicho de mercado de su negocio es diferente al de otros que se pueden encontrar en esta zona de la capital vizcaína. La gente está de paseo por aquí, y a veces se paran, ven el escaparate y entran, lo que contribuye a atraer nuevos clientes.
En vísperas del Día de la Madre, el establecimiento ofrece a los clientes detalles para felicitar a las madres. Abrir en una jornada como hoy puede ayudar a más de uno a comprar ese regalo. El propietario apunta que la tienda está abierta, aunque reconoce que espera que merezca la pena trabajar en un día como hoy.
La decisión de trabajar en un festivo la toma por su condición de autónomo, pero tampoco publicita que su establecimiento cambie su horario por la festividad. Comenta que no tiene puesto que abre festivos en ningún lado y se muestra feliz por la relación de cercanía con los consumidores. Entre semana cierra a las ocho de la tarde, pero si entra un cliente a las ocho, lo atenderá con la mejor de sus sonrisas. Nunca le ha importado, ni cuando ha sido trabajador ni siendo autónomo.