El parking del metro de Etxebarri, al borde del colapso

Decenas de conductores madrugan cada día para conseguir una plaza, a menudo sin éxito, generando tensión entre los usuarios.

Imagen genérica de un aparcamiento con coches en fila al amanecer.
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Imagen genérica de un aparcamiento con coches en fila al amanecer.

El parking de la estación de metro de Etxebarri, diseñado para facilitar el acceso a Bilbao, vive una situación límite. Cada día, decenas de conductores madrugan para conseguir plaza, muchas veces sin éxito.

Según vecinos y usuarios, el aumento de la demanda ha convertido este espacio en un punto de conflicto diario. A las seis de la mañana ya hay coches en fila esperando para ocupar una plaza en el parking de la estación de metro de Etxebarri. La escena se repite cada día entre trabajadores que buscan evitar entrar con su vehículo a Bilbao.

"Cada vez es más difícil aparcar, incluso llegando muy pronto. El parking se ha quedado pequeño y faltan plazas."

un usuario del metro
Sin embargo, el madrugón no asegura nada; las colas pueden alargarse hasta media hora o más, y muchos conductores desesperados deciden marcharse o buscar como opción aparcar en zona de OTA en los alrededores. Los usuarios señalan que no pueden circular con su coche por Bilbao y la tarifa de seis euros diarios de la OTA les parece excesiva.
El aparcamiento, pensado como solución para fomentar el transporte público, se ha quedado pequeño ante el aumento de usuarios que lo utilizan a diario. Entre los propios usuarios del metro hay quien critica lo que califican como "un mal uso de ese estacionamiento". Consideran que este parking es para quienes utilizan el metro, no para quedar a tomar un café en Etxebarri, ni para ir a trabajar en el mismo municipio.

"Hay gente que paga 70 céntimos de parking y ni usa el metro, y luego nosotros, que sí lo usamos, llegamos tarde porque estamos esperando."

un usuario habitual del parking
Han solicitado un mayor control para evitar este tipo de circunstancias. Según una hostelera de Etxebarri, el 70% de quienes lo usan son viajeros del metro, pero el resto, o incluso más, no. Esto también genera un efecto colateral en la OTA, ya que al estar el parking lleno, muchos tienen que aparcar en zona azul o verde.
Si el día a día ya roza el colapso, los días de partido todo se complica. Cuando juega el Athletic, el parking se convierte en una lanzadera improvisada hacia San Mamés. "Es un caos", coinciden vecinos y trabajadores. "Todo el mundo deja el coche aquí y luego la salida del pueblo es complicadísima por la cantidad de coches".
Incluso los fines de semana, que antes daban algo de respiro, ahora presentan el mismo panorama: completo, sin huecos y con la OTA saturada. Mientras tanto, muchos usuarios acaban pagando tarifas más altas de mínimo 5,50 euros por jornada completa o buscan alternativas lejos de la estación. Ante esta situación, los usuarios proponen un control de acceso vinculado a la tarjeta del metro para evitar usos indebidos, además de más vigilancia y sanciones. Otros reclaman ampliar la infraestructura o crear nuevas zonas.