Esta semana ha dado comienzo el proceso extraordinario de regularización de personas migrantes, aprobado por el Gobierno Central. Este procedimiento, que se inició telemáticamente el 16 de abril y presencialmente el 21 de abril, podrá realizarse también en oficinas de la Seguridad Social y de Correos. Los requisitos incluyen acreditar al menos cinco meses de residencia en España antes del 31 de diciembre de 2025 y no tener antecedentes penales.
En las puertas de los principales consulados de Bilbao, como los de Marruecos, Colombia y Perú, la satisfacción era palpable entre los migrantes. Isabel Gaztelumendi, una migrante peruana, acudió al consulado de Perú para informarse y expresó su emoción por la posibilidad de cotizar y pagar impuestos en el país. Con más de cuatro años en España junto a sus dos hijos, destaca el esfuerzo de integración y el deseo de su familia de salir adelante a través del trabajo.
“"Quiero trabajar, cotizar y pagar aquí mis impuestos. Eso me llena de emoción."
Isabel enfatizó que los migrantes no vienen a quitar nada, sino a aportar. Además, mencionó sus raíces vascas y señaló que incluso quienes ya están en situación regular ven la medida como positiva. Janina, recién llegada a Euskadi y sin poder acceder al proceso, lo califica como una "gran oportunidad" para los latinos.
Por su parte, la Diócesis de Bilbao y Cáritas Bizkaia han valorado la regularización como una medida de "responsabilidad política, ética y social". En un comunicado conjunto, la han calificado como "un paso decisivo para avanzar hacia una sociedad más justa e inclusiva". No obstante, han instado a la administración a garantizar los recursos necesarios para que la medida llegue a todos los potenciales beneficiarios.
La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Gobierno Vasco, Nerea Melgosa, ha censurado que el Gobierno Central no haya tenido en cuenta sus propuestas sobre la "inserción con el tema de la lengua" (euskera) ni los procesos formativos. Sin embargo, en una entrevista con Radio Vitoria, aseguró que, aunque no es la regularización deseada por el ejecutivo vasco, colaborarán con el Gobierno estatal. También anunció el envío de un "borrador de guía" a las asociaciones para evitar "engaños".




