El equipo de baloncesto de Bilbao se encuentra ante una situación ya conocida: debe jugar un partido de la Liga Endesa cuando en solo cinco días le espera la final de la FIBA Europe Cup. En un momento en que la concentración y el estado físico pueden empezar a flaquear tras una exigente campaña, el equipo se enfrenta al percance físico que ha sufrido un jugador importante, lo que le impedirá participar en el choque de hoy contra el Manresa.
El entrenador del equipo ha señalado que el jugador tiene un problema muscular que quizás no le impida estar el miércoles en Salónica. El técnico describió este contratiempo como “un fastidio” porque el jugador “estaba ayudando muchísimo” al equipo, siendo “un jugador con mucha calidad, también carismático”, y que en este momento de la temporada “está sumando todo esto más que en ningún otro momento”.
“"Cuando tienes miedo a lo que pase después, aumenta la tensión y el riesgo de que haya lesiones."
El notable rendimiento de los últimos meses ha generado “una exigencia, una ilusión y una ambición que son bienvenidas en el vestuario”, según el entrenador. La final ya se vislumbra, pero por el momento no se quiere hablar de ella porque “tenemos partidos muy importantes en la Liga Endesa”. Y el primero es contra el Manresa, con “un punto de preocupación” por parte del técnico, quien “espera que todo el mundo esté dispuesto a ayudar porque no estamos al 100%”.
La atención de todos, incluido el público, debe centrarse en buscar la victoria ante el Manresa, un equipo “muy peligroso”. El entrenador ve a su antiguo equipo “en dinámica ascendente”. “Ellos juegan con la identidad que marca su entrenador y con buenos detalles. Su esencia empieza por intentar correr mucho y bien y si no, intentar atacar rápido. Han tenido problemas toda la temporada por las lesiones y cambios de jugadores. Pero tenemos que respetarle muchísimo”, añadió.
El plan es intentar llegar a los partidos en las mejores condiciones posibles porque “estamos en un momento clave de la temporada que es importante abordar con energía”. “En una competición como esta el detalle es importante, pero la energía lo es más. El domingo vamos a dar descanso y el lunes vendremos con las ideas muy claras para afrontar los primeros cuarenta minutos de esta final. Una final es para ganar un título y eso es una ambición muy importante”, explicó el entrenador del equipo de baloncesto de Bilbao, quien dejó claro que “no hace falta que nadie más esté preocupado porque el equipo casi siempre ha dado muy buenas respuestas”.




