El campeonato Dantzatu ha celebrado su décima edición en Bilbao, consolidándose como un referente de la danza moderna, urbana y de estilo libre. La plaza de La Casilla fue el escenario donde más de 1.200 bailarines se dieron cita a lo largo del día, atrayendo a más de 2.000 personas de público. Los participantes llegaron de todo Euskadi, así como de comunidades vecinas como Cantabria, Navarra y Burgos, e incluso de Galicia o Madrid en ediciones anteriores.
“"Aquí no había tantas competiciones. Necesitábamos más escenarios."
Según Egoitz González, uno de los organizadores, la primera edición se gestó en solo dos meses, y desde entonces, el certamen se ha convertido en uno de los más potentes del norte. Tal es su éxito que este año tuvieron que cerrar las inscripciones con un mes de antelación. Beatriz Pérez destacó el impacto positivo en la economía local, con cafeterías, bares y restaurantes beneficiándose, y la creación de un ambiente familiar y colaborativo entre padres, niños y escuelas.
Una de las características distintivas del campeonato es la diversidad de edades, abarcando desde niños de cinco años hasta participantes de más de sesenta. González enfatiza que “se crea una intergeneracionalidad brutal. Es una sensación de familia”. El grupo Superstar, las más veteranas de esta edición, con edades entre 57 y 60 años y originarias de Bilbao, han dedicado dos meses a preparar una coreografía inspirada en Nueva York.
“"Mi objetivo no es que ganen, es que avancen, que tengan confianza en ellas mismas, que salgan tranquilas y transmitan."
La coreógrafa bilbaína Itziar del Val subraya la dificultad de sacar adelante proyectos en el mundo de la danza, lo que resalta la importancia de eventos como Dantzatu. El jurado, compuesto por Cuca Pon, Evelio Notario y Cris Llusá, busca “miradas nuevas”, según los organizadores. Además de premios económicos, trofeos, medallas y becas, el campeonato fomenta un espíritu de comunidad que se manifiesta en los ensayos espontáneos y el apoyo mutuo entre los participantes.




