El Bar Gure Leku de Leioa cerrará sus puertas próximamente tras casi 70 años de andadura. Este establecimiento, que ha sido un punto de encuentro para varias generaciones, ha tomado la decisión de jubilarse, dejando tras de sí numerosos recuerdos ligados a la tradición familiar y a la comunidad.
El local original, abierto en 1958 por Juan Goikoetxea Zabala y Josefina Bilbao Sistiaga en Loiu, era una tienda y un bar, "un pequeño universo donde se podía encontrar de todo", recuerda su nieto Iker Camiruaga. Fue entonces cuando un vecino apodó a Juan como 'El judío', y así lo conoció todo el pueblo.
En 1985, el negocio se trasladó a su ubicación actual, en el número 9 de Telleria Auzoa. Tras el fallecimiento de Juan, Josefina continuó al frente, y sus hijos, Lorea y Gaizka, tomaron el relevo. Tras la muerte de Josefina en 2021, los hermanos han mantenido el negocio, siempre fiel al espíritu familiar.
Lorea se jubiló en 2024, y ahora es Gaizka quien cuelga el delantal. Han decidido poner fin a una historia que ha sostenido a tres generaciones, pero lo hacen con orgullo. "Estamos seguros de que Juan y Josefina, desde donde estén, sonríen al ver lo que construyeron: una familia unida, un barrio agradecido y un legado que no se borra", afirma Iker.
El cierre del bar, en palabras de Iker, significa cerrar "un hogar, un punto de encuentro, un refugio de historias, risas, discusiones, celebraciones y abrazos". "Se cierra un pedazo de la memoria de Leioa".




