El Ayuntamiento de Bilbao ha lanzado un llamamiento a la ciudadanía para que se hidrate y se proteja de las altas temperaturas. Como medida inmediata, se ha adelantado la puesta en marcha de los chorros de agua situados junto al museo Guggenheim y en la zona infantil del Parque Etxebarria.
El consistorio ha puesto especial énfasis en los colectivos más vulnerables, como niños, personas mayores, mujeres embarazadas y lactantes, así como personas dependientes y con problemas de salud. La principal recomendación es evitar la exposición al sol y no realizar esfuerzos físicos en las horas de máxima temperatura.
Entre las pautas difundidas, se insiste en la importancia de ingerir entre 1 y 1,5 litros de agua o zumos naturales al día, incluso sin tener sed, y optar por comidas ligeras como ensaladas, verduras y frutas para reponer las sales minerales. También se aconseja mantener el hogar fresco bajando las persianas durante el día y abriendo las ventanas por la noche.
Para el cuidado personal, se recomienda refrescarse a menudo con duchas o toallas húmedas, usar ventiladores o aire acondicionado, y al salir a la calle, vestir ropa ligera, usar protección solar, gafas de sol y cubrirse la cabeza. Además, se ha recordado que los animales de compañía también necesitan una hidratación más abundante y un lugar fresco para descansar.
El consistorio insiste en la necesidad de prestar especial atención a los síntomas de un golpe de calor. Entre las señales de alerta se encuentran la piel enrojecida, caliente y seca, respiración y pulso acelerados, dolor de cabeza, cansancio, mareos, náuseas, fiebre o incluso desorientación y pérdida de conocimiento.
Para ayudar a los ciudadanos a sobrellevar el calor, Bilbao dispone de 134 refugios climáticos, de los cuales 68 son interiores y 66 son espacios exteriores. Según el consistorio, esta red da servicio a la práctica totalidad de la población, ya que el 96% de los bilbaínos se encuentra a menos de 300 metros de uno de ellos y el 43% lo está a menos de 100 metros.
Los refugios interiores incluyen espacios como bibliotecas, centros cívicos, polideportivos, estaciones de transporte, museos y centros comerciales. Estos lugares, generalmente refrigerados, ofrecen agua y zonas de estancia para que cualquier persona pueda refrescarse.
Por su parte, los refugios exteriores son zonas verdes de la ciudad cuya vegetación y sombra proporcionan una protección natural contra las altas temperaturas. Junto a ellos, las fuentes y espacios con agua de la villa se presentan como un aliado fundamental para refrescarse e hidratarse durante los días más calurosos.




