Bilbao culmina la reordenación de la plaza Euskadi y su entorno

La intervención, con un presupuesto de 1,4 millones de euros, mejora la accesibilidad peatonal y la conexión entre los museos de la ciudad.

Imagen genérica de una plaza urbana moderna con caminos peatonales y diseño paisajístico.
IA

Imagen genérica de una plaza urbana moderna con caminos peatonales y diseño paisajístico.

El Ayuntamiento de Bilbao ha concluido la reordenación de la plaza Euskadi y su entorno inmediato, una actuación que mejora significativamente el tránsito peatonal y la conexión entre el Museo Guggenheim y el Museo de Bellas Artes.

Los trabajos, que contaron con un presupuesto municipal de 1.461.568,80 euros (IVA incluido), se han desarrollado en un ámbito de 38.517,62 metros cuadrados situado junto al Museo de Bellas Artes. La intervención abarcó dos áreas diferenciadas: el sector este del parque de Doña Casilda, desde la Gran Vía hasta la plaza Euskadi y la calle Teófilo Guiard; y la propia plaza Euskadi, desde la acera de Alameda Mazarredo hasta el frente del museo y el puente de Deusto.
El planteamiento del Consistorio buscaba embellecer los accesos a la pinacoteca bilbaina, facilitar el tránsito peatonal entre los dos grandes museos de la ciudad y fomentar el uso y la estancia en la propia plaza. En esta línea, la apertura de un nuevo camino desde Alameda Mazarredo refuerza un acceso más directo y natural a este espacio.
La intervención se ha centrado en mejorar la calidad urbana de un entorno muy transitado, actuando sobre recorridos, accesos y elementos que el paso del tiempo había deteriorado. El resultado es un espacio más ordenado y continuo. Uno de los cambios más visibles se encuentra frente al museo, donde se ha creado una plataforma única en el vial que reduce la presencia del tráfico rodado y prioriza al peatón. A esto se suma la ampliación de la acera en el acceso al Bellas Artes y la creación de nuevos itinerarios que permiten una conexión más directa con el Guggenheim.
La accesibilidad ha sido otro eje fundamental del proyecto. Los recorridos se han adaptado para eliminar barreras y facilitar el tránsito a personas con movilidad reducida, tanto en la plaza como en el parque, donde también se han reorganizado los caminos. En el entorno del parque de Doña Casilda, la actuación ha tenido un carácter más paisajístico, renovando la imagen del acceso al museo mediante la reparación y sustitución de elementos, la rehabilitación de espacios y un rediseño de los parterres.
Esta actuación coincide con el proceso de ampliación del Museo de Bellas Artes, lo que subraya el papel de este enclave como nodo cultural estratégico. Sin alterar radicalmente su fisonomía, la plaza Euskadi y su entorno ganan en continuidad y calidad urbana, abriendo una nueva etapa para uno de los espacios clave del Bilbao contemporáneo.