Una responsable municipal ha señalado que, a pesar de ser un proyecto conjunto entre España, Portugal y Marruecos, todavía no se ha determinado el alcance de la participación estatal en los costes derivados del evento. Ante esta situación, el consistorio aboga por mantener la prudencia como una obligación institucional.
El proceso de selección de sedes sigue abierto y en constante evolución, con varias ciudades habiendo renunciado ya a sus candidaturas. El debate en Bilbao se centra en si el proyecto encaja con el modelo de ciudad deseado y en qué condiciones resultaría positivo para la ciudadanía, más allá de la capacidad organizativa de la capital vizcaína.
Asimismo, se ha criticado la difusión de percepciones interesadas sobre la candidatura conjunta con Donostia. Se ha defendido la necesidad de manejar información contrastada y mantener la confidencialidad exigida por la FIFA para no perjudicar la capacidad de defensa de los intereses locales en esta fase negociadora.




