Bilbao reafirma su interés por ser sede del Mundial 2030 y pide claridad a la FIFA

El Ayuntamiento busca definir los compromisos y condiciones con la FIFA sin obstaculizar el proceso de candidatura.

Imagen genérica de un campo de fútbol con la red borrosa.
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Imagen genérica de un campo de fútbol con la red borrosa.

El Ayuntamiento de Bilbao ha reafirmado su interés por ser sede del Mundial 2030 junto a San Sebastián, negando que las "líneas rojas" impuestas obstaculicen el proceso.

Bilbao reafirmó este jueves su interés por ser sede, junto a San Sebastián, del Mundial 2030 y negó que las "líneas rojas" que las instituciones vascas trasladaron el pasado 31 de mayo a la FIFA estén "obstaculizando" el proceso. "El alcance del proyecto es tan amplio que hemos considerado introducir condicionantes y reservas. Y no porque exista oposición al proyecto, no porque no creamos en la oportunidad. Sino porque tenemos la obligación de entender exactamente qué compromisos serían permanentes y cuáles temporales", aseguró Kontxi Claver, concejala de Desarrollo Económico, Comercio, Turismo y Empleo.
Claver optó por la prudencia y eludió dar datos concretos más allá de los ya conocidos. La responsable del área mencionó las líneas rojas remitidas a la FIFA, decisivas para determinar si Bilbao y San Sebastián serán cosedes, y subrayó que el Consistorio "no está teniendo una posición pasiva o acrítica".
La responsable municipal defendió que el Ayuntamiento tiene la "obligación de cumplir" "cláusulas de confidencialidad" con la federación. Las líneas rojas incluirían que las inversiones requeridas tengan utilidad más allá del evento, que los costes sean proporcionales y sostenibles, que Bilbao mantenga su capacidad de decisión, que el evento sea compatible con el funcionamiento de la ciudad y que el euskera tenga un tratamiento adecuado. Fue más explícita al mencionar "nuevos requerimientos técnicos" vinculados al proceso de selección, deslizando que "ha cambiado alguna condición relacionada con la infraestructura del propio estadio de San Mamés", y sugiriendo que parte de la negociación se centra en la gestión del transporte público.
Claver aseguró que la candidatura sigue "abierta" y que la FIFA comunicó el 11 de junio que "no prevé realizar valoraciones adicionales sobre la documentación remitida -sobre la nueva propuesta que Bilbao y San Sebastián enviaron para ser una única sede- hasta que concluya el Mundial", que se celebra en EE UU, México y Canadá. Una vez termine, "se revisará con mayor profundidad la propuesta presentada y retomará las conversaciones con las ciudades candidatas".
Dado que la candidatura sigue "abierta", Claver afirmó que las condiciones "no están cerradas" y hablar de ellas sería "pájaros y flores". Defendió que "hacer públicos documentos de trabajo no solo podría vulnerar compromisos adquiridos, sino también perjudicar la capacidad de defender los intereses de Bilbao en esta fase". "Esto no significa ausencia de control o transparencia. Significa responsabilidad. Todavía no hay una gobernanza para las sedes del Mundial 2030 y por tanto, hay cuestiones relevantes que todavía no están completamente definidas", lanzó.
El silencio del Ayuntamiento no sentó bien a la oposición. Xabier Jiménez, de Elkarrekin Bilbao, criticó el "ejercicio de opacidad monumental" del Consistorio. "Esto es una institución pública que debe al menos dar a conocer qué es lo que puede llegar a ofrecer a la FIFA. El resto es un debate de sombras chinas". Jiménez remarcó que "la democracia necesita transparencia" y la falta de datos "empobrece el ejercicio democrático".
Aunque Claver reiteró que "confidencialidad no es lo mismo que opacidad", desde el PP también criticaron al Ayuntamiento. Su portavoz, Esther Martínez, censuró que "Bilbao no tenga voz propia" y que el Gobierno municipal "no ha sido valiente". "Nosotros no dependemos de San Sebastián para ser sede del Mundial. Han demostrado ser incapaces de defender nuestra ciudad y por eso se han montado un castillo de excusas", acusó, reprochando estar "sometidos al búnker de Sabin Etxea" e ir "como los cangrejos para atrás", en referencia a que Bilbao ya acogió el Mundial en 1982.
EH Bildu también criticó la "batalla del relato". El concejal de la coalición, Xabier Fernández, subrayó que "cualquier debate sin datos es un brindis al sol". "Lo fundamental es que la federación no gobierne Bilbao y que sean las ciudades quienes pongan las condiciones", afirmó, y lamentó la falta de inclusión de que "la Selección de Euskadi" pudiera participar en el campeonato mundial entre las líneas rojas.