Atxuri, un barrio de Bilbao marcado por graves sucesos en la última década

Un intento de homicidio en la zona de Ollerías Altas, en el barrio bilbaíno de Atxuri, ha reavivado el recuerdo de varios incidentes violentos en la última década.

Imagen genérica: Luces de emergencia reflejándose en asfalto mojado de noche, en una calle estrecha de Bilbao.
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Imagen genérica: Luces de emergencia reflejándose en asfalto mojado de noche, en una calle estrecha de Bilbao.

El intento de homicidio ocurrido a última hora del miércoles en la zona de Ollerías Altas, en el barrio bilbaíno de Atxuri, ha traído a la memoria varios sucesos que han marcado esta área en la última década.

En los últimos diez años, esta zona de la capital vizcaína ha sido escenario de diversos incidentes que han dejado una huella significativa. Entre ellos, destaca el asesinato de Maguette Mbeugou en 2018, una joven senegalesa de 25 años que fue encontrada sin vida en su domicilio, junto a sus hijas de 2 y 4 años.
Cuando las dotaciones policiales llegaron al lugar, hallaron a la mujer con múltiples heridas de arma blanca. Según informó DEIA, Mbeugou había presentado previamente una denuncia ante la Policía Municipal de Bilbao solicitando una orden de protección, la cual le fue denegada.

La mujer fue encontrada cosida a acuchilladas, y previamente se le había denegado una orden de protección.

Otro caso que tuvo gran repercusión mediática ocurrió en 2016. El Ayuntamiento de Bilbao informó entonces de una serie de actuaciones relacionadas con una familia conflictiva, conocida como 'Los Pitxis', que había cometido varios robos en la zona. Se llevaron a cabo diversas detenciones de personas vinculadas a este conflicto vecinal.
Curiosamente, el barrio de Atxuri ya había vivido una situación similar hace casi cuatro años, el 30 de abril de 2022. En aquella ocasión, un hombre provocó intencionadamente un incendio en una lonja que utilizaba como vivienda, donde residía con la mujer y la hija menor de la víctima.
En este caso, la Audiencia de Bizkaia condenó al hombre a 21 años y cuatro meses de prisión, al considerar probado que actuó con “ánimo de matar” a la mujer para “asegurarse de que no iba a delatarlo ante la Ertzaintza o ante el juzgado” por su presunta implicación en otro hecho delictivo en el que ambos figuraban como investigados.