Con este propósito, el equipo de gobierno ha puesto su atención en el Centro Sociosanitario (POBA) de la localidad guipuzcoana de Aretxabaleta. Este modelo es pionero en Euskadi al integrar, por primera vez, los servicios sanitarios, sociales y comunitarios en un mismo espacio físico y bajo una visión de trabajo compartido.
“"Nuestro objetivo no es solo renovar un edificio, sino mejorar la atención que recibe la ciudadanía."
El modelo de Aretxabaleta, donde el centro de salud de Osakidetza y los servicios sociales municipales comparten el mismo edificio, permite ofrecer a las personas mayores de 70 años una atención proactiva y preventiva. Esto facilita la identificación temprana de situaciones de fragilidad como riesgos de caídas, soledad o deterioro cognitivo.
Durante la visita, la representante municipal tuvo la oportunidad de observar cómo se realiza la valoración multidimensional y cómo se pacta con la persona un Plan Individualizado de Atención Sociosanitaria. Este modelo, según sus promotores, evita lagunas asistenciales y atiende a la persona en su integridad, no solo como paciente.
“"La experiencia de Aretxabaleta nos demuestra que es posible superar las barreras institucionales para priorizar el bienestar ciudadano."
A su regreso, la alcaldesa se reunió con los responsables del centro de salud de Arrigorriaga para compartir las características e impresiones sobre la experiencia. El ayuntamiento busca apostar por un modelo más humano, preventivo y coordinado en la localidad para responder mejor a los retos del envejecimiento.




