El barrio de Arabella, historia viva de Bilbao, a través de visitas guiadas

El barrio de Arabella en Bilbao, parte fundamental de la identidad de la ciudad, estrena un programa de visitas guiadas en mayo.

Imagen genérica de una calle estrecha y sinuosa en un barrio histórico de Bilbao, con arquitectura vasca tradicional.
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Imagen genérica de una calle estrecha y sinuosa en un barrio histórico de Bilbao, con arquitectura vasca tradicional.

El barrio de Arabella en Bilbao, parte fundamental de la identidad de la ciudad, estrena un programa de visitas guiadas en mayo para dar a conocer su historia y evolución.

El programa Bilbao Izan, como cada año, ofrece la oportunidad de conocer a pie los barrios que conforman la identidad de la capital vizcaína. Este mes de mayo, Arabella es el protagonista, antes de que Santutxu tome el relevo en junio y las rutas comentadas concluyan en julio en Abando. La principal novedad de este año es la inclusión por primera vez de Arabella en este proyecto municipal. En total, se organizarán 40 visitas durante el mes de mayo, tanto en euskera como en castellano.
La ubicación del barrio, a apenas “400 metros en línea recta de Begoña”, sitúa estos terrenos como parte de la anteiglesia de Begoña. Hasta mediados de los años 50, apenas existían construcciones en las laderas de Arabella, pero las necesidades de vivienda para las miles de personas que llegaron a Bizkaia y a Bilbao para trabajar en la industria convirtieron este espacio en una zona donde dotar de residencia a esos nuevos vecinos.
Una de las señas de identidad del barrio es que también lo atraviesa la calle Zabalbide, “la más larga de Bilbao”. Un guía de las visitas ha señalado que “su nombre está registrado desde hace más de 500 años”. Las laderas del monte Artxanda acogen las edificaciones de Arabella y dotan de personalidad a unas calles con grandes pendientes. Pero en este espacio, si hay una característica que llama la atención es la manera en la que están construidos los edificios: por grupos. “Aquí no hay calles como tal. Todo es grupo Sarrikue, grupo Arabella, grupo Remar…”, apunta el guía.
A todas estas construcciones que dominan el barrio se les llama “casas baratas”, y el guía explica que “en toda la periferia de Bilbao” se construyó esta tipología de viviendas, ya que “los terrenos eran más baratos” que en el centro de la ciudad. Al poco de comenzar el recorrido, se llega a la primera parada: el grupo Arabella. “El Ayuntamiento comenzó a construir en los años 50 estas viviendas para las clases obreras menos privilegiadas”, relata el guía. La forma de dar vida a este barrio se creó a través de una estética, imagen que se ha mantenido aunque se hayan reformado los edificios.
Una década después, el barrio siguió creciendo y el “aperturismo” que se vivía en la sociedad se reflejó en nuevas construcciones. “En estos grupos como Sarrikue o Remar es el Ayuntamiento el que promociona los terrenos y una empresa la que construye las viviendas”. Subiendo la cuesta y dejando a la izquierda el grupo Arabella, se empiezan a visualizar las casas de la cooperativa Arabella, y los visitantes regresan a principios del siglo XX. Sus fachadas blancas y los elementos decorativos en verde forman un grupo con “un pequeño jardín delantero y otro trasero” que, según el guía, se fundamentan en el estilo “neovasco”. Estas construcciones se hicieron “en forma de espejo para ahorrar en el diseño”. Esta promoción, que puso sus primeros ladrillos en 1925 pero a la que no se trasladaron a residir sus vecinos hasta 1927, tuvo la característica de ser la primera en el barrio en la que se formó una cooperativa.
El primer turno de visitas para este barrio está prácticamente agotado, ya que apenas quedan disponibles para el jueves 14 de mayo a las 18:30 horas en euskera. Las reservas gratuitas se abrirán de nuevo el lunes 18 de mayo, a las 9 de la mañana, para escoger las fechas hasta finales de mes en la página web bilbaoizan.eus.