La pasión de la repostera bilbaína Alma Obregón por la repostería comenzó en su infancia, disfrutando de las Carolinas junto a sus padres en su Bilbao natal. Ahora, regresa a la pantalla con la nueva temporada de 'Dulces con Alma' en Canal Cocina, donde combina pastelería creativa y actual con elaboraciones tradicionales, sin olvidarse de los míticos bollos de mantequilla de Bilbao. Además, ha publicado 'Galletas con Alma', un recetario repleto de sabores de la infancia fusionado con la tendencia de las 'crumbl cookies'.
¿Cree que su disciplina musical como violinista y pianista ha influido en su precisión y ritmo en la cocina? "Creo que, sobre todo, lo que me ha enseñado haber estudiado violín y piano es a hacer muchas cosas a la vez. En el mundo de la cocina y la pastelería, eso es bueno si quieres estar desarrollando permanentemente nuevas recetas y haciendo cosas novedosas. Estudiar música te organiza la cabeza de una forma concreta que te ayuda en todo, y en pastelería seguro que también", afirma.
Su pasión por los dulces nació durante su doctorado en Frankfurt. Recuerda perfectamente su obsesión inicial con los cupcakes, que incluso se le pegaron al molde por ser principiante. "Bueno, se me han quedado pegados, pero no están tan malos", dijo riendo.
En su blog documenta la búsqueda del "cupcake perfecto". "Es fundamental. En mi blog, mis redes y mis cursos siempre digo a todos los que están empezando que nadie nace aprendido, y menos en repostería. El éxito en ella es ser perseverante, intentarlo mil y una veces más cuando te equivocas. Para mí los macarons eran una pesadilla, hoy en día son de mis postres favoritos. Es importante que no nos exijamos demasiado, que seamos pacientes porque los resultados van a llegar", subraya.
En la nueva entrega de 'Dulces con Alma' en Canal Cocina, enseña trucos para todos los públicos, desde aprovechar bollería seca hasta preparar azúcares aromatizados. "Sí, sobre todo repostería, pero también en general. Soy mamá de tres peques, y la cocina, especialmente la repostería, es algo que une mucho. Es entretenida, te llena y te hace elaborar cosas bonitas para que los demás las disfruten", explica.
Además, tiene cuatro gallinas, un gato, un perro y una tortuga. "Ahora tengo muchos más. El pobre Pinky [su gato] falleció. Pero es verdad que en la cocina no entran, intento separarlos porque si no es imposible. Pero algo muy bonito es que todos los postres que elaboro en casa los hago con los huevos que me dan mis gallinas. Para mí eso es algo mágico", comenta.
En esta temporada han podido incluir "casi de todo". "Desde un bizcocho de arroz súper sencillo que queda delicioso y es apto para gente que no puede tomar gluten, hasta alfajores y tartas de queso. También bollería, que a mí me encanta, y creo que en televisión no se suele ver al ser una elaboración más larga; por lo que hemos metido un montón de masas fermentadas. Galletas de limón, tarta de coco... hay para todos los gustos, que es lo más importante al final."
Entre las técnicas aprendidas, destaca el consejo de Xavier Barriga sobre la "mise en place": "Un cambio fundamental para mí cuando empecé a estudiar en la escuela de Le Cordon Bleu fue la mise en place: valorar la importancia de tenerlo todo listo antes de empezar con una receta. Esto es algo en lo que insisto muchísimo a mis alumnas. Con eso la pastelería se vuelve pan comido. Cuando empezamos a improvisar es cuando suceden los errores. Si lo tenemos todo preparado en pastelería y seguimos las instrucciones paso a paso, el éxito está garantizado."
En sus redes sociales muestra sus dulces con naturalidad. "Es verdad que he notado un poco de cambio. Soy una persona que lleva una vida muy saludable: antes corría, ahora escalo, monto en bici, esquío... no paro. Intento mostrar esa dualidad en redes. Evidentemente, no estoy tomando dulces todos los días y a todas horas, pero me gusta mostrar que podemos hacerlos para una ocasión especial. Si en algún momento nos apetecen, está perfecto tomarlos. [...] Lo importante es estar abierto a lo que hacen otras personas desde el respeto. A veces, por redes sociales tendemos a juzgar mucho y la gente suele ser más intransigente, pero lo bonito es tolerar todas las opciones. Yo hago deporte y también me gusta hacer dulces. No pasa nada, no se acaba el mundo."
En formato analógico, también está presente con su libro 'Galletas con Alma'. "De hecho, he preparado los bollos de mantequilla de Bilbao para esta temporada de Canal Cocina, y me queda pendiente para alguna próxima hacer las Carolinas. En este libro de galletas he metido las tejas y recetas asociadas al norte, aunque es un poco más general. He picoteado de esas recetas de nuestra infancia, esos sabores que nos han acompañado siempre. A lo largo de mi vida, ser de Euskadi me ha marcado. Me gusta mucho comer y me gusta mucho la cocina del norte. Un recuerdo de mi infancia es tomarme una Carolina con mis padres siempre que bajábamos a Bilbao, ha sido mi sueño, mi pasión, mi amor total. He vivido en una familia en la que el dulce gusta mucho, y encima siendo de Euskadi, siempre hemos tomado muchos típicos de allí. Mi máximo fan es mi padre, siempre prueba todo lo que hago, y de las mayores cosas que le han hecho ilusión fue cuando empecé a hacer Carolinas. Cuando las probó por primera vez, fue un momento muy emocionante para los dos."




