El túnel bajo la Ría, la infraestructura más significativa que se construirá en Bizkaia durante el próximo lustro, ha superado el último trámite administrativo previo al inicio de las obras. La Diputación ha adjudicado dos de los cuatro contratos en los que se dividirá el proyecto debido a su alta complejidad.
Los trabajos comenzarán durante el verano en la Margen Derecha con las labores del emboquille de Artaza y de la galería que llegará desde la rotonda hasta la vega de Lamiako. Ambas obras tendrán una duración de 60 meses –cinco años– y requerirán una inversión conjunta de 277 millones de euros, más IVA.
El emboquille de Artaza será ejecutado por la UTE compuesta por Ferrovial, Construcciones Mariezcurrena y Cycasa, mientras que la parte del subfluvial que llegará hasta la Ría será asumida por Nortúnel, Geotunel y Tunelan. Más adelante se adjudicarán los contratos que afectan a la Margen Izquierda: el acceso de Ballonti y el túnel que unirá Portugalete y Lamiako, incluyendo la perforación del lecho fluvial. El coste total rondará los 540 millones de euros, según los cálculos iniciales.
Han transcurrido casi 30 años desde que se planteó por primera vez la búsqueda de una alternativa para conectar las dos márgenes de la Ría y descongestionar Rontegi, que actualmente soporta el paso de 175.000 vehículos diarios y es la carretera más congestionada de Bizkaia. Se espera que el subfluvial desvíe 74.000 coches, aliviando la zona, La Avanzada y la A-8.
Las obras se iniciarán por el enlace de Artaza, una de las zonas más delicadas del proyecto. Es el entorno con mayor densidad de viviendas y equipamientos públicos, incluyendo un colegio y un instituto, y desde donde las máquinas deben llegar en primera instancia hasta la vega de Lamiako. Esta operación requerirá más de 80 microvoladuras y el vaciado de gran parte del parque de Artaza, situado entre Leioa y Getxo. La cercanía de viviendas ha llevado a la Diputación a decidir que los trabajos a cielo abierto se desarrollarán en horario de oficina. Dentro de la galería, en cambio, se perforará las 24 horas del día.
El túnel bajo la Ría tendrá una longitud de 3,2 kilómetros y estará compuesto por dos 'tubos' diferentes, uno para cada sentido de circulación. El desafío constructivo es de primer orden porque, además de las condiciones de Artaza, debe superarse la zona arenosa de Lamiako y perforar 45 metros por debajo del lecho fluvial. El acceso de Ballonti es, a priori, el que presenta menos problemas, por lo que comenzará más tarde. La idea es que el final de todos los tramos se acompase.
La previsión que maneja la Diputación es que el subfluvial pueda estar culminado alrededor de 2032. En cifras globales, la ejecución del túnel subfluvial implicará la excavación de 1,8 millones de metros cúbicos de tierra y la utilización de 21.235 toneladas de acero. Diariamente, 170 camiones retirarán material excavado del subfluvial, 90 por la boca de Artaza y 80 por la de Ballonti. Su destino serán las instalaciones del Puerto de Bilbao, donde la tierra servirá para el relleno de diques.




