Recogen 2.000 colillas en 35 minutos en Bilbao

Activistas denuncian la impunidad con la que se tiran las colillas al suelo, contaminando el medio ambiente.

Primer plano de colillas de cigarrillos esparcidas en un pavimento mojado en Bilbao, con luces urbanas borrosas y fachadas de edificios al fondo.
IA

Primer plano de colillas de cigarrillos esparcidas en un pavimento mojado en Bilbao, con luces urbanas borrosas y fachadas de edificios al fondo.

Activistas ambientales recogieron 2.000 colillas en 35 minutos en las inmediaciones de la Gran Vía de Bilbao, denunciando la contaminación que generan.

En Bilbao, coincidiendo con el Día Mundial sin Tabaco, varias organizaciones –Nasti de Plastic Bizkaia, Ola sin Plástico, Mi Pueblo Limpio y Fridays for Future– llevaron a cabo una campaña en las cercanías de la Gran Vía para concienciar sobre los efectos del tabaco en la salud y la contaminación de las colillas en el medio ambiente. Los activistas denunciaron que las colillas se tiran al suelo «con impunidad», a pesar de ser residuos con más de 7.000 sustancias tóxicas.
Las colillas, fabricadas con acetato de celulosa, tardan más de una década en descomponerse y contaminan el entorno. Contienen metales pesados como arsénico, cadmio, plomo, mercurio y amoniaco. Estas sustancias tóxicas pasan a los ecosistemas, siendo ingeridas por aves y peces, y la nicotina puede contaminar hasta mil litros de agua.
En la primera fase de la acción, se cortó un tramo de la Gran Vía, entre la rotonda de Moyua y el Palacio Foral. Allí, se exhibieron miles de colillas recogidas y cajetillas de tabaco. Posteriormente, rodearon con tizas las colillas encontradas en el suelo y las recogieron. En total, siete personas reunieron 2.000 colillas en 35 minutos.

El tabaco no solo te mata a ti

La responsable de Nasti de Plastic, Nuria Atienza, señaló que en Bilbao solo se han impuesto dos multas por tirar colillas al suelo entre 2020 y 2022, a pesar de que una ordenanza de 1995 contempla esta sanción. Atienza denunció la «impunidad institucional total» y recordó que cada colilla puede contaminar hasta mil litros de agua.
En Bilbao se tiran al suelo unos 120 millones de colillas al año, lo que supone el 1% de los residuos recogidos en la vía pública. Atienza enfatizó que el problema no es la falta de papeleras o limpieza, sino la «conciencia ciudadana».