Estas tres amigas, de cuadrilla y apasionadas del fútbol, tienen claro que hay oportunidades que no se pueden dejar escapar. Ane Gimenez, Garazi Garmendia y Eider Mendizabal, originarias de Beasain, pondrán rumbo a Sevilla para presenciar la final de la Copa del Rey entre la Real Sociedad y el Atlético de Madrid. Comparten una mezcla de ilusión, nervios y la sensación de estar ante un evento que no se vive todos los días.
Ojalá no sea la única vez.
Sonrientes, matizan: “Ojalá no sea la única vez”. Pero, por si acaso, no han querido perderse esta cita. “Había que vivirla”, coinciden. Además, reconocen que este partido tiene un significado especial. Inevitablemente, lo comparan con la última Copa del Rey conquistada por la Real Sociedad, cuya final se aplazó por la pandemia y se disputó a puerta cerrada. “Es la final que no pudimos vivir como tal”, explican.
Con la Real Sociedad ya en semifinales, Sevilla dejó de ser un lugar lejano para convertirse en un destino más que posible. Empezaron a mirarlo de reojo. Durante la eliminatoria ante el Athletic Club, que el conjunto guipuzcoano resolvió con victorias en la ida y en la vuelta, ya se visualizaban en la capital hispalense, vestidas de blanquiazul. La confirmación del pase a la final cerró los planes del viaje. Hasta seis amigas se animaron a la escapada. A partir de ahí, se organizaron, buscaron opciones y se sumaron a una marea txuri-urdin que, aseguran, dejará medio vacío Beasain, su comarca y buena parte de Gipuzkoa.
No les falta razón. En la zona se han organizado numerosos autobuses para acompañar al equipo, y ellas han conseguido plaza en uno que partirá desde Zumarraga. El viaje arrancará el viernes a medianoche. Por delante, un largo trayecto en carretera hasta Sevilla para vivir una jornada que esperan recordar siempre. Y lo hacen convencidas de la victoria del club donostiarra. Ane Gimenez pronostica un 3-2 para la Real Sociedad, Garazi Garmendia vaticina un 2-1 y Eider Mendizabal augura un 1-0. Todas imaginan un partido ajustado, de los que se sufren hasta el final.
A su llegada a Sevilla, y casi sin descanso, el grupo de amigas aprovechará las primeras horas para perderse por la ciudad antes de dirigirse a la Fan Zone de la Real Sociedad, situada a escasos metros del estadio de La Cartuja. Allí comenzará la previa de una final que vivirán de formas distintas, pero con la misma intensidad. Garmendia será una de las afortunadas que ingresará al estadio para vivir el encuentro; lo hará junto a su familia. Gimenez y Mendizabal, en cambio, lo seguirán y animarán desde la zona de aficionados.
Después, gane o pierda su equipo del alma —al que siguen desde niñas y al que han animado juntas en numerosas ocasiones, desde que se hicieron socias en 2020— el plan ya está decidido: la fiesta continuará. Ataviadas con la equipación blanquiazul y con la ikurriña bien presente, seguirán dejando que la noche se alargue sin mirar el reloj. Ya tienen entradas para una discoteca donde pondrán el broche final a una jornada que promete ser inolvidable. “Si gana la Real iremos a celebrarlo; si no, a ahogar las penas”, comentan entre risas, con la certeza de que, pase lo que pase, la noche será larga. Precisamente, la velada se extenderá hasta que el autobús de regreso emprenda el camino de vuelta a las 08:00 horas.
Ane, Garazi y Eider señalan a Mikel Oyarzabal como su gran referente en el vestuario txuri-urdin. Sin embargo, también destacan el orgullo que sienten al ver que la plantilla cuenta con dos jugadores de Beasain, Aritz Elustondo y Beñat Turrientes, a los que no dudan en mandar todo su apoyo y muchos ánimos para la cita.




