La 24ª edición de la Korrika culminó de manera emotiva en Bilbao, pero los organizadores de Urretxu y Zumarraga han querido recordar la memorable experiencia vivida en estas localidades. A pesar de que el clima no acompañó, el testigo fue entregado al siguiente valle con la misma fuerza y sentimiento que se percibió en las calles de Bilbao.
Tras el evento, el ambiente festivo continuó, y los participantes tuvieron la oportunidad de disfrutar de chocolate caliente y de un día lleno de actividades, demostrando una vez más la solidez de la comunidad.
“"Si tuviéramos que destacar algo de esta edición, sería la participación en sí misma."
La comisión ha subrayado que este ecosistema no habría sido posible sin la dedicación de todos los agentes y voluntarios que trabajaron en el seno de la Comisión de la Korrika. Esto incluye a quienes participaron en la organización de la Korrika Kulturala para calentar motores, y a los voluntarios que trabajaron desinteresadamente en diversas áreas durante el día de la Korrika.
Los organizadores han recordado que, aunque esta edición ha concluido, el compromiso con el euskera y la cultura vasca debe mantenerse fuerte. Los ataques judiciales contra el euskera y la notable disminución de su uso en la calle demuestran que aún queda mucho por hacer, pero confían en que, con la contribución de cada uno, se seguirá avanzando.




