El viernes se disputará en Legazpi la 92ª edición de la Clásica Santikutz, una de las pruebas más prestigiosas del calendario ciclista y puntuable para la Copa de España. Los mejores ciclistas del pelotón aficionado lucharán por la txapela y el trofeo que corresponden al ganador.
Al igual que en años anteriores, los trofeos han sido realizados por una artista de Legazpi. Estos galardones poseen un pedigrí ciclista y han recorrido más kilómetros que los propios ciclistas: la artista estudia en Altea, una localidad alicantina donde muchos equipos ciclistas suelen realizar sus concentraciones de invierno, y los trofeos han viajado los más de 700 kilómetros que separan Altea de Legazpi.
Como cada año, los trofeos serán muy especiales, ya que cada uno es una obra de arte pensada para el ciclista que lo recibirá. El trofeo del ganador presenta a un ciclista con maillot amarillo levantando los brazos, mientras que el del mejor escalador muestra a un ciclista con maillot blanco de lunares rojos.
“"No me tomaban en serio porque soy mujer. He tenido la sensación de que me estaban haciendo un examen."
La artista ha creado trofeos pesados, simbolizando que la victoria en la Clásica Santikutz es un triunfo de gran valor. Ha utilizado mármol, metal, madera y pintura al óleo. En ediciones anteriores, contó con la ayuda de un carpintero de Legazpi para el montaje, pero este año ha tenido que arreglárselas sola. Ha denunciado haber tenido problemas con las empresas a las que acudió para adquirir material y herramientas.
Esta no ha sido la única dificultad. Los trofeos debían ser enviados de Altea a Legazpi, y para ello, la artista contó con la ayuda de los vecinos de Legazpi que suelen viajar a Benidorm. Los trofeos ya se encuentran en Legazpi, esperando a los ciclistas.




