La deportista, miembro del equipo Zatika Women de Urretxu, inició su trayectoria ciclista a los 10 años. Actualmente, se prepara para las oposiciones de magisterio, combinando su pasión por el deporte con la educación.
“"El ciclismo me ha ayudado a construir mi identidad, y parte de lo que soy hoy es gracias a ello."
Ha señalado que este deporte le ha proporcionado amistades, constancia, disciplina y la capacidad de luchar por sus metas. El ciclismo de competición también le ha enseñado a ser mentalmente más fuerte, ya que los resultados no siempre son los esperados.
Dedica entre 15 y 20 horas semanales a la bicicleta, realizando diferentes entrenamientos para trabajar la resistencia, la intensidad y la fuerza. Además, complementa con sesiones de fuerza en el gimnasio. Reconoce que el ciclismo es un deporte muy sacrificado, ya que, además del entrenamiento, la alimentación y el descanso son fundamentales, lo que implica sacrificar muchos aspectos, especialmente el social.
Sus carreras más memorables han sido las disputadas en el premio de Eibar de categoría UCI en los últimos dos años, donde tuvo la oportunidad de competir con las mejores ciclistas del mundo. Esto le dio confianza en sí misma.
Entre sus objetivos a corto plazo, se encuentra llegar en la mejor forma posible a un par de carreras. A largo plazo, su meta principal es seguir mejorando su rendimiento y continuar disfrutando del ciclismo. Su sueño es convertirse en ciclista profesional.
Además del ciclismo, le gusta hacer planes con amigos y familiares, y escuchar música, especialmente música vasca. En el ámbito educativo, finalizó el grado de Educación Infantil en junio de 2025 y actualmente está preparando oposiciones y realizando sustituciones. En el futuro, tiene en mente cursar el grado de Educación Primaria o un máster, ya que tiene vocación de trabajar en el mundo de la educación. Se ve viviendo en un pueblo pequeño.




