Descubren y restauran pinturas murales renacentistas ocultas durante siglos en la iglesia de Beasain

Tras casi cinco años de trabajos en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, se ha recuperado un conjunto pictórico de 1555.

Interior de una iglesia histórica en Beasain, mostrando murales renacentistas restaurados.
IA

Interior de una iglesia histórica en Beasain, mostrando murales renacentistas restaurados.

La restauración de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Beasain ha concluido tras casi cinco años de trabajos, permitiendo recuperar unas pinturas murales renacentistas que permanecieron ocultas tras el retablo durante siglos.

El origen de la intervención se remonta a 2021, cuando la caída de varias piezas del retablo encendió las alarmas. Los estudios posteriores confirmaron un grave deterioro en la estructura, causado por insectos xilófagos, lo que obligó a desmontar por completo el retablo del altar mayor para garantizar su estabilidad y conservación.
Sin embargo, durante el desmontaje del retablo, en julio de 2022, se produjo el hallazgo que amplió el alcance del proyecto. Bajo la estructura aparecieron pinturas murales en la cabecera del templo, desconocidas hasta ese momento. Las investigaciones posteriores confirmaron que se trataba de un conjunto renacentista fechado en 1555 y atribuido al pintor Juan Pérez de Landa. A partir de entonces, la intervención se reorientó para abordar tanto la restauración del retablo como la recuperación de estas pinturas.

Todos han coincidido en destacar el valor del hallazgo, al que han definido como un 'tesoro' que ha pasado de la oscuridad a la luz gracias a la intervención.

Se trata de unas obras anteriores al retablo barroco instalado en el siglo XVII, que cubren los muros y las bóvedas del presbiterio y representan distintas escenas religiosas y elementos decorativos. Su restauración se llevó a cabo en dos fases entre junio de 2023 y diciembre de 2024, en un proceso minucioso que permitió consolidarlas y devolverles visibilidad.
En paralelo, el retablo fue restaurado. Y en mayo de 2025, se adoptó la decisión de adelantar el altar mayor y colocar el retablo sobre una estructura independiente del muro. Esta solución permite hoy contemplar las pinturas, que hasta el inicio de las obras permanecían ocultas.
El retablo volvió a instalarse en diciembre de 2025 y las actuaciones se completaron a comienzos de 2026 con la mejora de la iluminación, la limpieza del resto de retablos y del órgano, así como el acondicionamiento general del templo. La presentación del cierre del proyecto contó con la participación de representantes institucionales, quienes subrayaron el enriquecimiento del patrimonio cultural de Beasain y su potencial turístico.